viernes, 23 de noviembre de 2012

lo que no enseñan en tvSION..

Esto es lo que el sistema...no enseña..lo que no se ve en los telediarios del ataque de los narizotas sobre civiles..en mi opinión Gaza es un inmenso guetto.. un campo de concentración..alguien recuerda a los judios en el guetto de Varsovia?..pues nada que ver.. ya que los alemanes nunca bombardearon un guetto..en cambio esta gentuza hacen lo que llevan años y años denuncíando.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La Creacion de una mentira..

Gracias a Flavio Josefo y a la rápida propagación del cristianismo primitivo las Sagradas Escrituras de los judíos fueron conocidas por el mundo antiguo no judío. Historiadores y etnógrafos les dedicaron sus estudios, y se demostró que eran unas fuentes extraordinarias como no las había tenido ningún otro pueblo de la antigüedad. El lector vive en ellos en lenguaje poético y forma legendaria un proceso histórico como el que se desarrolló en todas partes en los inicios de nuestra historia cultural. En ellos se leen acontecimientos y otras evoluciones que son representativos de otros acontecimientos y otras evoluciones parecidos en otros ámbitos de cultura. Hallamos descrita la conquista de una tierra por un pequeño pueblo de pastores nómadas, su lucha con gentes establecidas en campos y ciudades económicamente superiores, sus combates para el dominio de los pozos necesarios para la subsistencia, el crecimiento de los rebaños y la división de las tribus por él motivada. Vemos cómo estos nómadas pasan paulatinamente al estado de seminómadas y, finalmente, al de agricultores sedentarios, cómo, en el valle del Jordán, las grandes familias forman tribus y, más tarde, se agrupan en clanes y en grupos de tribus, cómo caen bajo el dominio feudal de otras potencias más fuertes, cómo recobran luego la libertad, adoptan los distintos elementos de cultura y, bajo caudillos políticorreligiosos, los "jueces", se convierten, poco a poco, en una nación. La ocupación del país por los israelitas, narrada en el primer libro de Moisés, no es un caso único en la historia; era una etapa necesaria en la evolución humana, por la que probablemente pasaron alguna vez todos los pueblos de cultura. En la misma época en que los patriarcas judíos tomaban posesión de la tierra prometida, había en todo Oriente, entre el Cáucaso y el desierto de Arabia, nómadas que buscaban tierras donde establecerse, pueblos procedentes de Arabia, de Mesopotamia, del Irán, de Siria y del Asia Menor se establecieron en gran número y, según las condiciones del terreno, fundaron estados más o menos sólidos. Una de estas migraciones de pueblos que se produjo en el momento del paso de la Edad del Bronce a la Edad del Hierro, es la designada por los etnólogos con el nombre de migración aramea. Este concepto comprende el desplazamiento de los distintos pueblos semitas de los desiertos sirioárabes hacia las fértiles tierras de cultivo junto al Eufrates, el Tigris y el Jordán. En Babilonia, la migración aramea substituyó el dominio sumerio por un dominio semita; en Asiria, los inmigrantes arameos dieron el impulso necesario para la fundación del último y mayor imperio asirio. Las migraciones de los arameos dieron lugar a la formación de estados semitas en Siria y en la costa oriental del Mediterráneo y llevaron también a los chabiri de los textos cuneiformes babilónicos a Palestina, los aperu, como les llamaban los egipcios, los ibrim, como decían los árabes, es decir, los hebreos. Sin embargo estos hebreos no eran idénticos al futuro pueblo judío. No se puede hablar, en realidad, de judíos hasta el éxodo de Egipto de los hijos de Israel. El nombre de Israel aparece por primera vez en una columna triunfal del faraón Menefta, que reinó hacia el año 1225 a.J.C. y que hay que identificar probablemente con el rey de Egipto a quien abandonaron Moisés y los suyos. Para el etnólogo moderno, los hebreos son pueblos semitas que aparecieron en Palestina y Siria en los siglos XV y XIV y que algunos siglos más tarde fueron absorbidos por los israelitas. Originariamente, empero, la palabra hebreo no servía para designar un pueblo, sino una determinada capa social. (Herbert Wendt)

Encontramos esta clase de hebreos en todo el mundo del antiguo Oriente, en el imperio babilónico, en las tierras del este del Tigris, entre los hititas del Asia Menor, en Siria, en Palestina y el Egipto de las dinastías XIX o XX. Se trata de una determinada designación aplicada a una situación políticosocial. Aparecen como hebreos en los países de cultura del antiguo Oriente grupos de gente que disfrutan de unos derechos limitados y de una situación económica también limitada, que prestan servicios cuando se les contrata. No forman parte de la población aborigen, sino que representan elementos inestables cuya principal característica es no ser propietarios de la tierra. (Martin North)

Si esta definición es la adecuada, resultará que la designación de hebreos habrá sufrido una evolución: primero se llamó así a las capas inferiores de la sociedad, luego a las familias que no poseían tierras ni dinero, llevadas por la migración aramea hasta Palestina y, finalemente , se dio este nombre a los israelitas y a sus parientes más inmediatos, los amonitas, edomitas y moabitas. Y éste es el sentido que tiene todavía para el mundo especializado. Los hebreos encontraron en Palestina a varios pueblos aborígenes, con los que lucharon tenazmente.

[...] Los emigrantes acaudillados por Moisés encontraron en Palestina, o mejor dicho, al borde de los territorios de cultura que era palestina, varias tribus y pueblos emparentados con ellos que habían permanecido en aquel país. Les aportaron elementos de cultura egipcia, costumbres egipcias y, sobre todo, las leyes y el concepto de Dios que les diera Moisés. Así nacieron, poco a poco, las doce tribus israelitas. Tuvieron también contacto con otros pueblos hebraicoarameos, los amonitas, moabitas y edomitas, con los cuales sostuvieron luchas por los pastos y campos de labranza y con los cuales concluyeron pactos. [...] En cambio, los cananeos, aquellos hombres de cultura refinada que habitaban en las regiones del Jordán, permanecieron alejados de los israelitas. Los cananeos vivían en ciudades sólidas, poseían "carros de hierro", habían heredado muchas cosas de la cultura de Mesopotamia, adoraban a Baal y a Astarté, rendían culto a los becerros, y las tribus israelitas los consideraban extraños, viciosos y desvergonzados. [...] Sodoma y Gomorra, la fortificación de Jericó, cuyas murallas cayeron al son de las trompetas de Josué, la orgullosa Sijem, las plazas de Hebrón y de Betel que, por fin, fueron dominadas por los israelitas por las armas, eran ciudades cananeas. Pero generalmente, las relaciones entre Canaán e Israel no eran belicosas, sino de carácter pacífico. Solían encontrar unmodus vivendi; algunas tribus israelitas eran siervas de ciudades cananeas y obtenían a cambio de ello derecho de usufructo de sus tierras. (Herbert Wendt)

La conquista de Canaán (mediados s.VIII a.C.):
Los pueblos de canaán empezaron a oír el inquietante rumor de que un grupo de tribus nómadas, los israelitas, avanzaban hacia el norte desde el mar Muerto arrasando todo a su paso. Pronto ese grupo llegó a la ciudad de Jericó, reclamando un territorio que consideraban suyo pues Yavé se lo había prometido a sus antepasados. El libro bíblico de Josué, nombre del jefe de los israelitas, narra los milagros que Dios realizó para ayudar a su pueblo a conquistar Canaán: secar las aguas del Jordán para que los israelitas cruzaran el río; derribar las murallas de Jericó, y hacer que el Sol se detuviera sobre Gabaón. La campaña de invasión se describe en tres etapas. Primera, los israelitas establecieron un bastión en Guilgal, donde efectuaron ritos de circuncisión y de Pascua como preparativo para la guerra santa; ésta comenzó con la milagrosa conquista de Jericó, seguida por una derrota en Hay y una victoria sobre una coalición de cinco ciudades en Gabaón. La segunda fase empezó cuando los israelitas marcharon al sur a capturar las ciudades que se habían aliado contra ellos: Libna, Laquis, Eglón, Hebrón y Dabir. Y en la tercera fase, los israelitas avanzaron hacia el norte para enfrentar al ejército de Jasor, la mayor ciudad cananea. Aunque el enemigo contaba con carros de guerra, la infantería israelita venció en un ataque por sorpresa en una zona fangosa. Los atacantes no pudieron tomar muchas ciudades y aldeas de Canaán pero las tres campañas consolidaron su hegemonía e inauguraron su historia como nación.

La Tierra Prometida.
Entre lamentaciones, los hijos de Israel abandonaron Cades, como había ordenado Dios, y volvieron al desierto de Sin y al desierto de Farán. Allí residieron hasta que casi todos los que habían pecado contra Dios, murieron. Así se cumplieron los cuarenta años de castigo. Un día, Moisés los volvió a Cades esperando que, con permiso de Dios, pudieran entrar en Canaan por la parte sur. Pero el acceso estaba bloqueado por un pueblo guerrero que habitaba en el país. De este modo, durante muchos años más, los israelitas se vieron obligados a andar errantes, primero hacia el oriente, después al norte, hasta que llegaron a las llanuras de Moab, donde el río Jordán desemboca en el mar de la Sal. Durante estos amargos y largos años sufrieron muchas penalidades. Se vieron obligados a comer maná por falta de pan. Algunas veces murmuraban contra Moisés, por lo que Dios les envió castigos en forma de plagas y venenosas serpientes que les mordían y les causaban la muerte. Pero Dios les perdonó de nuevo y los tomó otra vez como suyos. Un día, después que los hijos de Israel habían acampado a los pies del monte Nebo, en las llanuras de Moab, Moisés los reunió en torno suyo para decirles unas palabras de despedida: «Tengo ya ciento veinte años. Viví cuarenta años como príncipe en el palacio del faraón, serví cuarenta años como pastor en Madian, y durante cuarenta años os he guiado a través del desierto. Ya no puedo continuar.» Luego, Moisés recordó a su pueblo todos los prodigios que Dios había hecho por ellos. Les habló de sus antepasados Abrahán, Isaac e Israel. Les habló también de su servidumbre en Egipto, de los días en el monte Sinaí y les repitió las leyes del Señor. Les entregó luego un libro en el que estaban escritas estas leyes. Y les mandó aceptar las leyes divinas y enseñarlas fielmente a sus hijos, en todas las generaciones futuras, siempre. Cantó luego un canto de despedida y, llaman do a Josué a su lado, terminó diciendo: «El Señor me ha comunicado que yo no viviré para atravesar el río Jordán. Pero vosotros sois ahora un pueblo poderoso, más de seiscientos mil hombres fuertes, pues, a pesar de las penalidades que habéis sufrido durante estos últimos cuarenta años, os habéis multiplicado y crecido mucho. Y Dios ha elegido a Josué para guiaros a Canaan, el país que el Señor os ha prometido. Sed valientes. El Señor no os abandonará. Él estará con vosotros y os mostrará el camino.» Después, Moisés dejó a los hijos de Israel y, solo, siguió su camino por las laderas del monte Nebo. Poco a poco llegó hasta la cima. Y cuando estaba en ella, dirigió su mirada a más allá del río Jordán, hacia la Tierra Prometida, que se extendía verde y fértil ante él. Aquí, Abrahán erigió e primer altar a Dios. Aquí, Jacob tuvo el sueño de la escala que llegaba hasta el cielo. Aquí, José había sido vendido como esclavo. Aquí están enterrados Sara, Rebeca, Lía y Raquel. Entonces oyó la voz del Señor que le decía: «Este es el país que yo he prometido a Abrahán, a Isaac y a Jacob.» Después, Moisés murió. Y el mismo Señor le enterró en un sepulcro que nadie conoce Los hijos de Israel lloraron e hicieron duelo por él durante treinta días y treinta noches. Y le aclamaron como profeta, pues ningún hombre vivió tan cerca de Dios como Moisés.

Josué:
Después de la muerte de Moisés, habló Dios a Josué, diciendo: «Ahora que Moisés ya no existe, tú debes dirigir al pueblo. Llévalo, sin demora, más allá del Jordán para conquistar el país que yo os he prometido. Nadie resistirá contra ti, pues yo estaré contigo.» Josué se dirigi6 luego a los ancianos de las Doce Tribus, y les dijo: «Dios me ha hablado... Reunid al pueblo y decidle que prepare comida para un largo viaje, porque muy pronto voy a llevaros más allá del Jordán hacia la Tierra Prometida.» Luego, Josué llamó a dos hombres aparte, y les dijo: «Id en secreto al país de Canaan y volved después a mí. Fijaos cómo es esa gente, inspeccionad también la ciudad amurallada de Jericó que podemos ver a distancia. Porque mientras no conquistemos este baluarte no podremos entrar más allá en el país.» Y los dos espías se fueron a la ciudad pagana de Jericó y visitaron a una mujer llamada Rahab, cuya casa estaba sobre el muro de la ciudad. Y sucedió que el rey de Jericó fue informado de la presencia de dos extranjeros. Por lo que mandó ir a buscar a Rahab y le dijo: «Entrégame estos hombres porque han venido a este país como espías.» Rahab, que había ocultado a los dos espías entre los tallos de lino que tenía secando sobre el tejado, engañó a su rey, diciendo: «Es verdad que vinieron dos hombres hoy a mi casa. Pero se marcharon antes de que se cerraran las puertas de la ciudad al oscurecer, y no sé adónde se han ido... Vete pronto tras ellos, y seguramente les darás alcance.» El rey creyó a Rahab y, después de enviar en su persecución, le permitió volver a su casa. Y, en la oscuridad de la noche, fue a los espías y les dijo: «Nosotros, los de este país, estamos atemorizados ante vuestra gente, que han acampado al otro lado del Jordán. Sabemos que vuestro Dios es poderoso. Hemos oído cómo os sacó de Egipto y secó el mar Rojo para que pudiérais pasar. Por ello, estamos aterrorizados... Yo he engañado a mi rey, con lo que habéis salvado vuestras vidas. Ahora, pues, os pido que me juréis que también os mostraréis amables con migo y con mi familia. Jurad que cuando vosotros y vuestra gente invadan nuestro país perdonaréis a mi padre, a mi madre, a mis hermanas y a mis hermanos. ¡Libradnos de la muerte! Y los dos espías de Josué respondieron a Rahab: «Te juramos solemnemente que cuando conquistemos vuestra ciudad te perdonaremos a ti y a tu familia. Procura reunir a tu familia en tu casa, y cuelga un cordón escarlata de tu ventana, para que sepamos cuál es tu casa, y así podamos perdonarte.» Luego, en lo más profundo de la noche, Rahab les ayudó a escapar. Sacó una larga soga y por ella los bajó sobre los muros de la ciudad. «Id hacia las colinas», murmuró ella, y añadió: «Ocultaos ahí unos tres días, y después volved con vuestra gente. Durante este tiempo, los hombres del rey habrán dejado de perseguiros, y así estaréis a salvo.» Los dos espías se ocultaron, como les dijo Rahab, y escaparon a sus perseguidores. Cuan do cruzaron el río Jordán y volvieron a Josué, le contaron todo lo que habían visto y oído. Y terminaron diciendo: «La gente está atemorizada ante nosotros. No tienen fuerzas para resistir. Es cierto que el Señor ha entregado ya el país en nuestras manos.»

La caída de Jericó:
Conforme a la voluntad de Dios, Josué ordenó a los hijos de Israel: «Cuando veáis a los sacerdotes levantar el Arca sagrada de la Alianza y atravesar el río Jordán, debéis seguirlos.» Y el pueblo obedeció, y Dios estuvo con ellos. Josué iba al frente de ellos, y todos sus ganados y rebaños pasaron con seguridad el río hacia la llanura que rodeaba la ciudad pagana de Jericó. Allí acamparon. Recogieron el abundante grano que crecía en los campos de alrededor y amasa ron pan. Aquella noche, por primera vez en cuarenta años, no comieron maná. Aquella noche comieron del producto de la tierra de leche y miel, el país de Canaan. Pero las puertas de Jericó estaban herméticamente cerradas contra los invasores israelitas. Nadie podía salir ni entrar en ella. Y parecía que la ciudad podía aguantar un duro asedio. Dios habló a Josué, diciendo: «No temáis, porque Jericó, su rey y toda su gente será vuestra.» Y el Señor reveló a Josué el modo exacto de cómo debían conquistar la ciudad. Le dijo: «Una vez por día, durante seis días, tus hombres deben marchar en torno a los muros de Jericó. Tus hombres armados irán los primeros. Segnirán siete sacerdotes tocando trompetas de cuernos de carnero. Y a éstos les seguirán unos sacerdotes que lleven el Arca Santa de la Alianza... Así, daréis vuelta a la ciudad una vez cada día, durante seis días. Y al séptimo día, la misma procesión dará siete vueltas a la ciudad. Y cuando los sacerdotes hagan resonar sus trompetas, tu pueblo avanzará con gran griterío.» Obedeciendo las instrucciones de Dios, Josué se levantó a la mañana siguiente y organizó la procesión. Cuando todo estuvo preparado, empezaron a dar vueltas en torno a Jericó, mientras siete sacerdotes hacían sonar sus trompetas sin cesar. Al segundo día, y en los siguientes hicieron lo mismo. Al séptimo dieron siete veces la vuelta a la ciudad, y, como Dios les había mandado; en este día, el pueblo de Israel avanzó, y cuando la procesión dio la séptima y última vuelta, mientras los sacerdotes hacían sonar sus trompetas, empezaron a lanzar grandes gritos. Y he aquí que los muros de Jericó se derrumbaron y cayeron a tierra ante sus ojos. Entonces, los hombres armados de Israel entraron y conquistaron la ciudad. Se apoderaron de toda clase de cosas preciosas, de oro, plata, bronce y hierro que pudieron encontrar para el Tabernáculo de Yahvé. Luego prendieron fuego a la ciudad para destruirla. Josué no olvidó la promesa que habían hecho los dos espías a la mujer llamada Rahab. Sus hombres buscaron la casa que tenía el cordón escarlata colgando de la ventana. Y condujeron a Rahab a lugar seguro, con toda su familia, que estaba reunida en ella. Les perdonaron la vida porque Rahab había ocultado a los dos espías perseguidos por el rey de Jericó.

La ciudad de Ai:
Después de la caída de Jericó, Josué llevó a su pueblo hacia el oeste, avanzando hacia la ciudad de Al. Y el Señor estaba con ellos. Josué concibió un plan para conquistar la ciudad, donde la gente adoraba a dioses falsos. Tomó cinco mil hombres armados y, en la oscuridad de la no se acercó a la ciudad que dormía. Y les dio orden de ocultarse, diciendo: «Echaos aquí y no os mováis hasta que yo os dé la señal.» Luego los dejó y volvió al campamento de Israel. A la mañana siguiente, Josué completó su plan. Al frente de una banda de hombres, se aproximó con valentía a la ciudad. Y cuando el rey de Ai le vio con sus pocos hombres, él con toda su gente salió para ahuyentar a Josué. Y Josué y sus hombres fingieron estar atemorizados, y huyeron al campo, obligando al rey y a su gente a alejarse de la ciudad. Entonces llamó Dios a Josué y le dijo: «Levanta tu tanza y apunta hacia Ai.» Y Josué levantó su lanza apuntando hacia la ciudad. Y esto sirvió de señal para sus hombres armados, que estaban echados y escondidos. Se levantaron los cinco mil hombres fuertes e irrumpieron en la imprudente ciudad de Al. La tomaron y le prendieron fuego. Cuando el rey de Ai y su gente miraron atrás y vieron el humo y las llamas que se levantaban de su ciudad, dejaron de perseguir a Josué. Estaban confundidos, sin saber qué hacer. No tu vieron tiempo de hacer un plan, porque, de repente, se vieron rodeados por todas partes. Josué y sus hombres les atacaban de un lado, mientras que los israelitas que habían quedado en el campamento, con los cinco mil que habían tomado Ai, les atacaban por los otros lados. De este modo cayó la segunda ciudad de Canaan en manos de los hijos de Israel.                                                     Formación del estado de Israel: El estado de Israel (Medinat-Yisrael) inició su  existencia en 1948, a los pocos meses de que la Asamblea General de las Naciones Unidas hubiera optado por la partición como única solución posible a las rivalidades árabe-judías en Palestina. Su creación fue el momento culminante de más de sesenta años de agitación sionista. Desde sus mismos inicios Israel ha sido un país sitiado, en lucha por su existencia en cuatro guerras contra los países árabes vecinos. Palestina, una gran parte del imperio otomano, quedó bajo control británico durante la primera guerra mundial y desde 1923 bajo la administración de Gran Bretaña por mandato de la Liga de Naciones. Los británicos ya habían prometido su ayuda a los judíos para el establecimiento de un hogar nacional en Palestina en la Declaración de Balfour (1917), con tal de que fueran respetados los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías allí existentes. En los tiempos del mandato, en Palestina había sólo 80.000 judíos; pero Gran Bretaña hizo honor a su promesa y fomentó la inmigración de tal manera que, hacia 1939, la población judía casi alcanzaba ya el medio millón. El resentimiento de los árabes ante la creciente inmigración judía se había puesto ya de manifiesto en una clara rebelión, hasta el punto en que los británicos se vieron obligados a poner límites a una ulterior entrada de judíos. Tras la segunda guerra mundial, y en plena actividad terrorista judía y árabe, la situación se deterioró rápidamente y los británicos se vieron obligados a entregar su mandato.



El plan de las Naciones Unidas (1948):
Contemplaba la división de Palestina en dos países independientes y la conversión de Jerusalén en ciudad internacional, fue aceptado por los judíos palestinos y rechazado por los árabes. Gran Bretaña había fijado el 15 de mayo de 1948 como fecha de entrega de su mandato, pero el 14 de mayo se proclamó el Estado de Israel. Los países árabes vecinos invadieron inmediatamente Palestina. Cuando finalizó la batalla, con un armisticio en abril de 1949, los israelíes habían ganado para su nuevo estado una extensión mucho mayor de la que habían propuesto las Naciones Unidas. A partir de entonces y hasta 1967, las fronteras de facto de Israel fueron las líneas de demarcación señaladas por el armisticio, si bien durante la guerra de Suez (1956) Israel ocupó temporalmente la mayor parte del Sinaí. La Guerra de los Seis Días (5-10 de junio de 1967) significó una aplastante derrota para Egipto y sus aliados y dio a Israel el control de la franja de Gaza y todo el Sinaí hasta elCanal de Suez, juntamente con el territorio situado en la margen occidental del río Jordán, así como los altos del Golán sobre la frontera siria. Fue con la intención de recuperar estos territorios perdidos por lo que Egipto y Siria iniciaron la cuarta guerra árabe-israelí (7-24 de octubre de 1973), conocida también con el nombre de guerra del Yom Kipur porque empezó el día de la expiación. Cuando ambos lados aceptaron la llamada de las Naciones Unidas para un alto el fuego, los israelíes se encontraban ya a muy poca distancia de Damasco, la capital siria, y, atravesando el Canal de Suez, habían penetrado también en Egipto hasta las proximidades de los lagos Amargos, al tiempo que los egipcios habían irrumpido entre las líneas defensivas israelíes a través del canal y habían penetrado en el Sinaí.

                               

Las Naciones Unidas organizaron una comisión para la supervisión de la tregua, y tras la voluntad aparente de ambos lados para el inicio de negociaciones, se produjo una intensa actividad diplomática que en 1974 dio por resultado el establecimiento con Siria y Egipto de unos territorios negociados por el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger. En ellos se establecía una zona neutral a lo largo de la margen oriental del Canal de Suez y a lo largo de los altos del Golán, patrullada por las fuerzas de las Naciones Unidas. En 1977 el presidente egipcio Sadat visitó Israel, iniciándose así un período de negociaciones que culminó con la firma de un tratado de paz entre ambos países y la devolución a Egipto de la península del Sinaí, operación que finalizó en abril de 1982. En junio del mismo año, las tropas israelíes invadieron el sur del Líbano y llegaron hasta las puertas de Beirut, en una ofensiva militar destinada a destruir las bases de los guerrilleros de la OLP, que proseguían sus operaciones de hostigamiento contra la región septentrional de Israel. La retirada de los israelíes al interior de sus fronteras, cediendo a la presión internacional, no se produjo hasta 1985.

                           

El conflicto tiene su origen en las actitudes del movimiento sionista, que desde finales del siglo XIX planteó el retorno judío a Palestina, entonces bajo dominio turco, después de dieciocho siglos de éxodo. Si bien es cierto que la primera consagración de ese proyecto sólo se consiguió cuando en noviembre de 1917, en el Parlamento de Westminster, el entonces Ministro de Asuntos Exteriores Lord Balfour, anunció la disposición de Su Graciosa Majestad de facilitar el nacimiento de un "hogar nacional judío"; que empezó a hacerse realidad cuando Palestina, no casualmente -y faltando a todas las previas promesas británicas a favor de la creación de una Gran Nación Arabe- se convirtió en un mandato de la Sociedad de Naciones bajo administración de Londres. Poco después, en 1922 los mandatarios autorizaron la creación de la Agencia Nacional Judía, que desde ese momento pasó a ser el embrión de un verdadero Estado. En tales condiciones, el flujo inmigratorio fue in crescendo, para trastocarse en una auténtica invasión una vez terminada la Guerra Mundial en 1945. Todo ello al amparo de las organizaciones pro-Estado de Israel, que organizaron, además fuertes movimientos terroristas -siendo los más importantes Hagana, Stern y el Irgun Zvai Leumi, para acabar con las dubitaciones del protectorado de los británicos. Hasta el punto de que éstos, ante la imposibilidad de resolver un problema cada vez más enrevesado, recurrieron a las Naciones Unidas, que en célebre reunión del 19 de noviembre de 1947 decidió la partición de Palestina en dos Estados: uno israelí y otro árabe con una zona internacional para Jerusalén. Poco después se proclamaría la independencia del Estado judío el 15 de mayo de 1948, con la huida masiva de palestinos de su territorio. Y la guerra que siguió, hasta 1949, permitió ampliar el espacio israelí en 5.000 kilómetros cuadrados sobre la previa partición de la ONU, incluyendo una zona muy importante de Jerusalén. La Palestina árabe quedó sometida a sendos despojos, la franja de Gaza y de Cisjordania.(Ramón Tamames)

Separación de razas:
A mi juicio, la clave del problema es que en 1917 se adoptó la opción étnica como guía de la política. Y en 1947 se fue aún más allá, dividiendo un país originario de judíos y árabes -que por siglos habían convivido pacíficamente- con el arbitrismo de separar razas y creencias. Mal sistema en ambos casos, porque los estados étnicos son lo peor para la protección de las minorías y de los derechos ciudadanos. Llegando en ocasiones, como ésta, a los integrismos... la solución a largo plazo no podrá pasar sino por una confederación de árabes y judíos en todo el territorio de la antigua Palestina. Renunciando a pretensiones teocráticas y de hegemonía racial, y restableciendo la concordia de otros tiempos.

Guerra del Sinaí (1956):

Segunda guerra árabe-israelí. La catástrofe conmovió profundamente el mundo árabe. Una serie de golpes de estado, destronamientos y revueltas se sumaron al problema de los refugiados. Casi un millón de personas habían tenido que huir de Palestina. De los campamentos organizados para acogerlos saldrían los movimientos de protesta más radicales y las organizaciones de guerrilleros. El final de la guerra no supuso la paz y los choques fronterizos se hicieron cotidianos, mientras Israel iba creciendo con una inmigración cualificada. En 1956 Nasser decidió el bloqueo del Canal de Suez, explotado por una sociedad anglo-francesa, y su nacionalización. Tropas de Francia y Reino Unido ocuparon el Canal, pero tuvieron que abandonarlo ante las amenazas y presiones de la URSS y EE.UU. Israel ocupó la península del Sinaí ante la inefectividad de las tropas egipcias. La guerra volvió a modificar la situación política del mundo árabe, con revolución en Iraq, guerra civil en Yemen y revuelta en el Líbano e intervención norteamericana. Ante la situación de Palestina y la división árabe, tomaron la iniciativa los movimientos guerrilleros, entre los que destaca Al Fatah (El Triunfo), que asumió la representación y la dirección de la lucha por la liberación de Palestina.

                 

Guerra de los Seis Días (1967):
Tropas de Egipto, Siria y Jordania entran por Cisjordania. Los planes de ataque aéreo israelí estaban ultimados y bien entrenados. Israel lanzó ataques en un triple frente. En un sólo día acabó con la aviación enemiga. Avanzaron en el Sinaí y en el lago Tiberíades, cerca de Gaza, en operaciones de gran potencia de fuego y capacidad operativa. Avanzaron por terrenos de dunas, tenidos por impracicables, con vehículos de ruedas armados con cañones antitanque. En tres días alcanzaron los pasos estratégicos de Suez: Kantara, Ismailia y Tawfik, dominaban el golfo de Aqaba, inmovilizaron 6 divisiones egipcias en una bolsa en el Sinaí, abrieron el camino hacia Damasco y derrumbaron el frente jordano. La presión internacional detuvo el avance de Israel, que proclamó sus fronteras definitivas incluyendo los territorios ocupados.

Guerra del Yom Kippur (1973):
El 6 de octubre de 1973 tropas egipcias cruzan el canal de Suez a la península del Sinaí ocupada y fortificada por Israel. El ejército egipcio está armado con efectivos cohetes y nuevos tanques soviéticos. La preparación de la operación se llevó a cabo con un importante despliegue de asesores soviéticos. Los israelíes retroceden y sus intentos de contraofensiva son frenados. Israel lleva las fuerzas al otro lado del canal y comprueba que la retaguardia egipcia está muy desprotegida de tropas. La toma o destrucción de las rampas de misiles egipcias le sirve para recuperar la supremacía aérea y cambiar el sentido de la guerra. Arabia Saudí redujo el suministro de petróleo a los países que ayudaron al rearme de Israel. La disminución de crudo hizo subir el precio y creó una crisis económica general. El secretario de Estado Kissinger, ante el avance de las relaciones soviéticas con los países árabes, se desmarca ligeramente del frente con Israel. El 26 de enero de 1974 se firma la retirada de Israel de los territorios ocupados.

Invasión del Líbano (1982):
El 6 de junio de 1982 el ejército israelí invadió masivamente por tierra y mar el sur del Líbano para eliminar el grueso de las fuerzas de la OLP. 20.000 hombres y 200 carros de combate con apoyo aéreo y naval avanzaron hacia Nabatiyeh. Se desembarcaron unidades navales cerca de los puertos de Tiro y Sidón. En agosto se llega a un acuerdo de paz por el que los combatientes palestinos, desarmados por una fuerza internacional de paz, son evacuados y trasladados a otros países árabes. Con ellos salieron los principales dirigentes de la OLP. Tras el nombramiento de nuevo gobierno libanés, proisraelí, vino un período de relativa paz con presencia militar israelí.policía palestino disparando sobre el ejército israelí. Foto de Jim Hollander          Conflicto palestino-israelí:

17 de marzo 1956: Un grupo de palestinos mata a los 12 ocupantes de un autobús en el sur de Israel. 22 de noviembre 1968: 12 muertos al estallar una bomba en un mercado de Jerusalén. 22 de mayo 1970: Un atentado con bazoka contra un autocar escolar causa 12 muertos, 6 de ellos niños, cerca de la frontera libanesa. 30 de mayo 1972: Un comando del Ejército Rojo Japonés, que actúa bajo las órdenes del FPLP de Habache, mata a 26 personas al abrir fuego en el hall del aeropuerto de Tel Aviv. 11 de abril 1974: Tres terroristas palestinos y 18 ciudadanos israelíes, 8 de ellos niños, en un atentado en la colonia de Kyriat Shmona. 15 de mayo 1974: El Frente Democrático de Liberación de Palestina (FDLP) secuestra a los alumnos de un colegio en una población cercana al Líbano. En la operación de liberación mueren 24 civiles y un militar. 5 de marzo 1975: Ocho palestinos desembarcan en una playa de Tel Aviv, disparan sobre los bañistas y se refugian en el hotel Savoy con rehenes. La operación para acabar con el secuestro se salda con 18 muertes. 4 de julio 1975: Un bomba oculta en un frigorífico estalla en una acera de Jerusalén, causando 15 muertos y 70 heridos. La acción fue reivindicada por el FPLP y el partido Al Fatah de Arafat. 11 de marzo 1978: 11 palestinos llegados desde el Líbano a través del mar desembarcan a 30 kilómetros de Haifa y abren fuego sobre un autobús. El comando de Al Fatah secuestra uno de los vehículos con un centenar de pasajeros a bordo y le obligan a dirigirse a Tel Aviv. Cuando el Ejército trata de liberar el autobús, los terroristas lo hacen estallar causando 39 muertos y 80 heridos.

La conferencia de Fez (1982) implícitamente reconocía el estado de Israel por parte de la Liga árabe.
1984:
Arafat consolida su autoridad como máximo líder del movimiento nacional palestino (1984) A pesar de una serie de fracasos diplomáticos de Arafat (ruptura del acuerdo con Jordania sobre la soberanía compartida en Cisjordania, 1985) y militares (en el Líbano), su política moderada se reforzó. En octubre de 1985 Israel inicia una gran ofensiva en el Líbano y lanza un ataque aéreo sobre la sede de la O.L.P en Túnez.
1986:
En 1986 se intensifican los ataques contra campos de refugiados palestinos en el Líbano. En enero España e Israel intercambian embajadores. En Julio el primer ministro laborista israelí Shimon Peres se reúne con Hassan II de Marruecos buscando una conferencia de paz. En octubre el líder del Likud Ytzhak Shamir es nombrado primer ministro israelí.
1987:
En febrero de 1987 Shimon Peres se entrevista con el presidente egipcio Hosni Mubarak. En abril, durante la sesión del Consejo nacional palestino, en Argel, Arafat logra la reunificación de la O.L.P. bajo su mando. En diciembre Arafat lanza la campaña de movilización civil de los palestinos en Cisjordania y Gaza (Intifada).
1988:
En agosto de 1988 Husayn de Jordania cedió a los palestinos sus derechos sobre Cisjordania. En noviembre el consejo nacional palestino proclama en Argel el estado de Palestina y acepta la resolución 242 de la ONU, que implica el reconocimiento del estado de Israel. La liga árabe durante la década de los 80 había hecho grandes esfuerzos, mediante conversaciones, para conseguir la reinstauración del estado de Palestina. En noviembre el Likud y los laboristas intentan un gobierno de coalición que se romperá en unos meses . Se produce una alta inmigración de judíos procedentes de la URSS. Israel lleva a cabo el atentado contra el activista palestino Abu Yihad.
1989:
En abril de 1989 Arafat es nombrado primer presidente por el comité central de la O.L.P. 6 de julio: Un palestino sube a bordo de un autobús en Tel Aviv y obliga al conductor a lanzarse por un barranco. La Yihad Islámica, uno de los principales grupos en los territorios ocupados, se responsabiliza de la muerte de 16 pasajeros. En la conferencia de Casablanca la Liga árabe asume las resoluciones de la ONU y da su apoyo a la Intifada. Egipto es readmitido en la Liga árabe y la sede central vuelve a El Cairo. La ONU aprueba la denominación de Palestina en sus textos.

                                                   1990:
En marzo de 1990 los laboristas israelíes rompen la coalición con el Likud por su intransigencia. El Likud gobierna en coalición con grupos nacionalistas y religiosos integristas (junio) Se produce la matanza de Jerusalén que dio lugar a una resolución condenatoria del consejo de seguridad de la ONU contra Israel (noviembre). La O.L.P. se alinea en contra de la alianza liderada por los EEUU durante la crisis del Golfo. La Liga árabe protesta por la masiva emigración de judíos soviéticos a Israel.
1991:
En febrero de 1991 misiles iraquíes caen en Israel, que no responde al ataque. La derrota de Iraq debilita la posición de Arafat en el seno del movimiento de liberación palestino. Tras el conflicto del Golfo el plan Baker fracasa al negarse Israel a que la O.L.P. representase a los palestinos y el trueque de paz por territorios. En septiembre de 1991 Arafat es reelegido por el consejo nacional palestino como presidente del comité ejecutivo. Israel lleva a cabo el atentado contra Abu Iyad. En octubre de 1991 tiene lugar en Madrid la conferencia de paz sobre Oriente medio.
1994:
6 abril: Un miembro de Hamas lanza un coche bomba contra un autobús en Afula. Mueren 8 israelíes y otros 44 resultan heridos. 19 octubre: Un terrorista de Hamas hace estallar un artefacto explosivo dentro de un autobús en Tel Aviv. Mueren 23 personas.
1996:
Enero: Los servicios secretos israelíes asesinan a Yehie Ayashm, dirigente del grupo integrista pro sirio Hamás a quien se responsabiliza de los atentados suicidas que costaron la vida a 40 israelíes en los últimos meses. El atentado, cometido en la zona de Bethlaya, en Gaza, se produce mediante un teléfono celular trampa que que le estalla en el oído. Febrero: 2 atentados suicidas de Hamás causan 27 muertos y 80 heridos en Jerusalén y Ashkelón. Marzo: Tras nuevos atentados suicidas de Hamás que causan 32 muertos, Arafat declara el estado de emergencia y, cediendo a las presiones de EUA detiene a tres de los dirigentes de Hamás. La cumbre antiterrorista de Sharm el Sheji (Egipto) condena la oleada de atentados contra Israel. Abril: Shimon Pérez autoriza la operación "Uvas de la ira" contra las bases de las milicias Hezbolá en Líbano. La fuerza aérea realiza incursiones durante 16 días llegando a Beirut. 101 chiíes refugiados en el cuartel de la Fuerza Internacional de Paz de la ONU en Líbano, mueren en el ataque. Agosto: La autorización de Netanyahu para construir 900 nuevas viviendas para colonos en Cisjordania es calificada por Arafat de declaración de guerra tras lo que convoca media jornada de huelga general Septiembre: La decisión del gobierno de Netanyahu de abrir el túnel de los asmoneos, que discurre por debajo de la mezquita de Al Aqsa, provoca una protesta palestina en la que mueren tres policías palestinos y cuatro civiles por disparos israelíes. En la protesta del día siguiente mueren 72 personas, once de ellas soldados israelíes y hay más de mil heridos. La policía autónoma palestina desobedeció la orden de Arafat de permanecer en sus cuarteles. El Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE se pronuncia contra la ocupación israelí de Jerusalén Este. Octubre: Las negociaciones que tienen lugar en la Casa Blanca fracasan. El gobierno de Netanyahu autoriza la venta de 3000 nuevas viviendas en Gaza y Cisjordania haciendo explícita su decisión de de proseguir, en contra de los acuerdos de paz, la colonización de dichos territorios palestinos, donde la presencia de 130.000 colonos israelíes es causa de continuos enfrentamientos.
1997:
Enero: Se alcanza un acuerdo para la retirada de las fuerzas israelíes desplegadas en Hebrón. Marzo: Arafat declara durante la reunión de la Liga Arabe en El Cairo que si Israel persevera en su propósito de destruir el proceso de paz como demuestra el mantenimiento de su política de asentamientos judíos en Jerusalén oriental, la ANP podría declarar unilateralmente un Estado palestino independiente en Gaza y Cisjordania. Un soldado jordano de un puesto en la frontera entre Israel y Jordania dispara sobe un grupo de niñas israelíes matando a nueve e hiriendo a ocho. Junio: Rebrote de la intifada que comienza en Hebrón y causa más de un centenar de heridos en los cuatro primeros días. Julio: Una comisión de investigación del parlamento palestino recomienda la destitución de todos los ministros para atajar la grave corrupción y la malversación de fondos. Dos suicidas de Hamás matan a 14 personas y hieren a 150 en el mercado de Majané Yejuda. Se suspenden las negociaciones de paz. Arafat ordena una redada contra Hamás y la Yihad Islámica. Israel ordena la detención del jefe de la policía palestina.
1998:
Febrero: Ante el riesgo de una nueva guerra del Golfo la población israelí hace acopio de máscaras de gas y alimentos. Marzo: Una carga explosiva en su coche mata a Mohiedin al Sarif, máximo dirigente militar de Hamás. Mayo: en la víspera del 50 aniversario de la fundación del Estado de Israel, un ataque aéreo sobre una aldea del valle de la Bekaa causa 10 muertos y 22 heridos entre la población en la que tiene su base el grupo palestino Fatah-Intifada. Cuando Israel responde con fuego real a las manifestaciones de protesta, causa otros 9 muertos y 400 heridos. Octubre: En Wye Plantation (Maryland) se relanza el proceso de paz establecido en Oslo y bloqueado desde hace un año y medio por la política de asentamientos. Noviembre: Aterriza el primer avión en el aeropuerto internacional de Gaza, construido con una ayuda de la UE.

                                  El asesinato de Isaac Rabin por parte de un judío(nov 1995) reveló que la división interna de la sociedad israelí entre los que se adhieren al orden civil del Estado, y los que se guían por las normas divinas es muy profunda. Por su búsqueda de acuerdos de paz, hay sectores fundamentalistas judíos que identifican a gobiernos democráticos, a sus líderes y a la forma misma que tiene el Estado como una traición a las sagradas escrituras. La violencia es para ellos un arma legítima para ocupar la tierra que les pertenece por palabra divina.

Hamas plantea un desafío muy fuerte a Arafat . Este grupo le disputa el poder a la Autoridad Nacional Palestina en el terreno educacional, judicial, cultural, de los derechos de la mujer, y hasta en el bienestar económico de los ciudadanos. Para Hamas, el nacionalismo secular que encarna Arafat es una traición a los valores islámicos. Su crítica radical al acuerdo de paz con Israel deriva de un rechazo total a la presencia de este último país en la región y, a la vez, al gobierno palestino al que acusa implícitamente de corrompido ante los valores no religiosos.

Cuanto más fuerte es la influencia de Hamas y más golpes armados asesta, más invierte Arafat en fuerzas de seguridad y menos en beneficios sociales para la población, y más se identifica con Israel y EEUU. El Gobierno israelí considera que Hamas recibe alrededor de 70 millones de dólares al año de grupos musulmanes de Siria, Jordania, e Israel, y alrededor del 10% de Irán. EEUU tiene concentrada su atención en señalar a Irán como culpable principal del fomento del terrorismo en la región. Pero aunque se cortasen las raíces económicas, el problema más grave es que tanto Hamas, como el GIA argelino, los fundamentalistas judíos, las milicias de EEUU que luchan por la supremacía blanca, o la secta de Shoko Asahara que arrojó gas nervioso en el metro de Tokio, tienen en común el rechazo al estado secular y una visión religiosa del orden social. La cuarta parte de los grupos terroristas conocidos en el presente actúan movidos por razones religiosas. El terrorismo religioso no siempre actúa con el fin de movilizar a un sector de la sociedad. Los terroristas religiosos se consideran fuera de una sociedad a la que quieren redimir mediante la violencia. El marco global de la visión religiosa permite, además, la actuación individual o de grupos pequeños que se sienten legitimados y que no precisan un comité central que les ordene, como en la guerrilla política tradicional. Las raíces del terrorismo religioso anidan en la marginación económica y en la falta de democracia en las sociedades árabes. Con políticas, negociaciones y financiaciones de largo plazo.

                                                               Mecanismo incontrolable alimentado por la violencia:
El objetivo de los llamados movimientos terroristas es hacerles ver a sus seguidores, al Gobierno de Israel y a los demás gobiernos árabes, que habrá que tenerlos en cuenta en las negociaciones. La violencia, empleada con fines concretos, como la destrucción de la OLP, la expulsión de los judíos, el despertar de Occidente a favor de la causa palestina, era ya de por sí condenable. Pero lo que ahora vemos es el uso de la violencia como estrategia de supervivencia política. Las divisiones internas de Hezbolá (Partido de Dios) y de Hamas son prueba de que al menos algunos sectores son partidarios de dejar las armas y tomar el camino de las negociaciones políticas. Entre quienes están a favor de las soluciones militares en Oriente Próximo, muy pocos creen que con la fuerza se conseguirán los objetivos en teoría alcanzables. Por otro lado, todos los sectores extremistas saben por experiencia que la violencia a veces produce precisamente el efecto contrario al deseado.

Contra Hezbolá, a diferencia de Hamas, se pueden tomar represalias atacando objetivos concretos. Pero las demás partes en conflicto, al igual que Israel, también cuentan con excusas para sus actuaciones. Afirmar que Siria no debería permitir los ataques de Hezbolá supone pasar por alto el complejo entramado de apoyos que el movimiento recibe de Siria e Irán. La postura intransigente de Irán se debe a los esfuerzos de Estados Unidos e Israel de aislar internacionalmente y castigar al régimen de Teherán. La intransigencia de Siria, menos acusada, se debe al temor de que no recobrará el territorio de los altos del Golán y de que puede verse aislada en el futuro por la creación de un espacio político y económico entre Israel, Palestina y Jordania. En cuanto a Hezbolá y Hamas, ambos se encuentran, a su manera, en estado de guerra. No pueden ser considerados como una simple patología. El movimiento se apoya en una importante base social y sus exigencias responden a razones históricas. Los objetivos de los distintos gobiernos y pueblos son tan distintos que cada cual ve su propia existencia en peligro.

[...] Tanto los palestinos como los israelíes son ahora conscientes de que no cuentan con poder suficiente para doblegar por la fuerza al adversario. La paz podría surgir de este reconocimiento de los propios límites de las partes en conflicto, de que no podrá haber una Gran Israel ni una Palestina árabe desde el Jordán hasta el mar, como tampoco se cumplirán los sueños de Siria de dominar Oriente Próximo. Los islamistas no han de ser considerados como villanos, sino como movimientos que no acaban de darse cuenta de la imposibilidad de obtener una victoria clara. Mientras, el reconocimiento de que la fuerza no es la solución se combina con la creencia de que su uso es inevitable.

[...] Después de cada atentado, Israel ha practicado el ritual de sellar los territorios ocupados. Es tanto una compensación necesaria para la opinión pública israelí como un castigo colectivo para los palestinos. Pero hasta ahora, estas crisis han acabado con la reapertura de las fronteras porque Israel sabe que los palestinos no pueden tolerar un cierre indefinido, ni su propia gente el golpe interminable del terror. Pero esto se está convirtiendo en un círculo vicioso. Si se abren las fronteras, los terroristas suicidas pueden infiltrarse, pero cuanto más dura el cierre, más aumenta la reserva de terroristas, porque el terror se alimenta ni más ni menos que de la pobreza y las duras condiciones de vida fomentadas por ese cierre.

[...] Las encuestas indican que una enorme mayoría de palestinos se opone a los actos terroristas en gran parte por las penurias materiales que acarrean para la población. Pero, como de costumbre, el corazón palestino está en desacuerdo con la cabeza palestina y cada atentado va seguido de un increíble regocijo que va más allá de los familiares del último «mártir». En este clima, siempre habrá al menos una minoría de palestinos con la voluntad de continuar con el terror contra el que, según reconocen los principales analistas israelíes, no existe disuasión posible.

[...] todo lo que va mal todavía puede ir a peor. Y eso es lo que está sucediendo en estos momentos: Sharón está empleándose a fondo con el argumento de que el terrorismo palestino impide cualquier proyecto de paz. Los palestinos, por su parte, ven en el Gobierno de Israel una especie de ángel exterminador dispuesto a hacer un holocausto a la inversa. A mi juicio, la clave del problema es que en 1917 se adoptó la opción étnica como guía de la política. Y en 1947 se fue aún más allá, dividiendo un país originario de judíos y árabes -que por siglos habían convivido pacíficamente- con el arbitrismo de separar razas y creencias. Mal sistema en ambos casos, porque los estados étnicos son lo peor para la protección de las minorías y de los derechos ciudadanos. Llegando en ocasiones, como ésta, a los integrismos. Se llamen de judíos ortodoxos en los asentamientos en el suelo de Cisjordania y Gaza, o de facciones terroristas como Al Fatah, Yihad Islámica, Hezbolá, etc. Con la particularidad, eso sí, de que la violencia de guerra judía se acciona en directo por un Estado y un Ejército. En tales condiciones, la solución a largo plazo no podrá pasar sino por una confederación de árabes y judíos en todo el territorio de la antigua Palestina. Renunciando a pretensiones teocráticas y de hegemonía racial, y restableciendo la concordia de otros tiempos.
Conviene no olvidar el número de muertos durante los cuatro años de intifada, en la que unos palestinos inexpertos con unos medios de lucha básicos se han enfrentado a un ejército entrenado y equipado con un armamento moderno y sofisticado. Pues bien, el resultado es de 4.000 muertos palestinos frente a 1.000 muertos israelíes (muchos de ellos civiles). Estos datos demuestran no sólo la sorprendente fuerza para resistir y la capacidad de sacrificio de los palestinos (lo que en mi opinión constituye la principal razón que ha empujado al Gobierno de Israel a decidir una retirada parcial y unilateral), sino también que el ejército israelí se refrena a sí mismo a la hora de emplear todo su potencial militar en sus enfrentamientos con la población palestina. Pero a pesar de todo, de vez en cuando se producen hechos de gran crueldad y carentes de sentido, como aquel caso espantoso (que ahora está siendo investigado por el ejército) de esa niña palestina que por error se acercó a un puesto militar en el sur de la franja de Gaza y el comandante del puesto, aunque en un momento dado del tiroteo vio que tan solo se trataba de una niña, no dio la orden de dejar de disparar e incluso se acercó a ella y quiso comprobar si estaba muerta disparándole veinte balas más.

Concepción realista de patria:
La retirada de Gaza no puede disociarse del deseo de anexión de Cisjordania. Israel está dispuesto a perder 7.500 colonos y 700 kilómetros cuadrados de territorio de Gaza a cambio de conservar los 400.000 colonos y los 5.000 kilómetros de Cisjordania. Y eso es lo que está sucediendo actualmete ante nuestros ojos... [La paz] es posible porque ha pasado el tiempo. No es que nuestra idea de territorio haya sido abolida, sino que se ha visto remodelada por la realidad del conflicto. Los palestinos han empezado a creer que se puede distinguir entre patria y Estado y a aceptar que su Estado no equivale exactamente a su patria. Hablemos claro, no es que ellos piensen que la parte del territorio en la que se ha instalado el Estado de Israel ya no sea su patria, sino que lo han aceptado. Y esta aceptación ha sido muy dolorosa.

                                                                            Hamas:
Surgió a finales de 1987 como una creciente rama palestina de la Hermandad Musulmana. Varios elementos de Hamas han usado tanto los medios políticos como violentos, incluyendo el terrorismo, para conseguir su objetivo de establecer un Estado palestino islámico en el lugar de Israel. Débilmente estructurado, con algunos elementos que trabajan clandestinamente y otros de manera abierta en las mezquitas y en instituciones del servicio social para reclutar miembros, obtener dinero, organizar actividades y distribuir propaganda. La fuerza de Hamas está concentrada en la franja de Gaza y en algunas áreas de la Orilla Oeste. También está comprometido en pacíficas actividades políticas, como poner candidatos en las elecciones de la Cámara de Comercio de la Orilla Oeste. Los activistas de Hamas, especialmente los integrantes de la Brigada el Izz El-Din Al-Qassan, han dirigido muchos ataques, incluyendo una bomba suicida de gran alcance contra blancos civiles y militares de Israel. A principio de los noventa también atacaron a palestinos sospechosos de colaboración y rivales de Al-Fatah. No se conoce el número de sus combatientes. Cuenta, empero, con miles de simpatizantes. Opera principalmente en los territorios ocupados de Israel. En agosto de 1999, las autoridades de Jordania cerraron la oficina política del grupo en Amman, arrestaron a sus líderes y le prohibieron operar en territorio jordano. Recibe fondos de palestinos expatriados, así como de Irán y benefactores privados en Arabia Saudita y otros Estados árabes moderados. Realiza actividades para obtener fondos y para hacer proselitismo en Europa y Estados Unidos.

Organización Abu Nidal:
Es encabezada por Sabri Al-Banna. Fragmentada de la Organización para la Liberación de Palestina en 1974. Está formada por varios comités: el político, el militar y el financiero. Ha llevado a cabo ataques terroristas en 20 países, matando e hiriendo alrededor de 900 personas. Sus blancos incluyen a Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Israel, los palestinos moderados, la OLP y varios países árabes. Entre los ataques más importantes se incluyen los aeropuertos de Viena y Roma en diciembre de 1985; la sinagoga Neve Shalom en Estambul; el vuelo Pan Am 73, secuestrado en Karachi en septiembre de 1986, y el ataque a un barco turístico en la ciudad de Poros, Grecia, en julio de 1988. Sospechoso del asesinato del diputado de la OLP, Jefe Aby Iyad, y del jefe de seguridad de esta organización, Abu Hul, en Túnez en enero de 1991. ANO asesinó a un diplomático jordano en el Líbano en enero de 1994 y ha sido relacionado con el representante de la OLP en este lugar. No ha hecho ataques a blancos occidentales desde 1980. Cuenta con unos pocos cientos de miembros, más estructura de apoyo limitada en ultramar. Al-Banna fue situado en Irak en diciembre de 1998, donde un grupo mantiene su presencia. También opera en Líbano, incluyendo varios campos de palestinos refugiados. Las autoridades cerraron las operaciones de ANO en Libia y Egipto en 1999. Ha demostrado capacidad de operación en un área extensa, que incluye Asia y Europa. Ha recibido un apoyo considerable -entrenamiento, logística y financiamiento- de Irak y Siria (hasta 1987), además de apoyo cercano en operaciones selectivas.

domingo, 18 de noviembre de 2012

El Guantanamo Israeli..carcel 1391

                     
El Guantánamo de Israel :: Al contrario del campo de concentración norteamericano, la cárcel sionista nunca ha sido inspeccionada por parte de ninguna institución "independiente", como la Cruz Roja Internacional

Enclavada en medio de Palestina ocupada, rodeada por altos muros y flanqueada por dos torres de control que garantizan la guardia militar y la vigilancia permanente al entorno de la zona, desde afuera, la cárcel 1391 se asemeja a cualquier otra estación de policía construida por los británicos en los años treinta durante su mandato en Palestina, las que, en su mayoría, son utilizadas como bases militares y cuya única referencia son carteles en los que sólo se escriben números.

La cárcel 1391 cercana a la Línea Verde, es decir, a la frontera entre "Israel" y Cisjordania, es diferente a las demás, ya que no solo no aparece en los mapas sino que fue borrada de las vistas aéreas y recientemente le quitaron el cartel que la señalaba y en el cual solo tenia una cifra escrita.

La censura eliminó de la propaganda israelí toda mención al lugar en que se encuentra dicha cárcel, con al alegato gubernamental de que la compartimentación y la confidencialidad son necesarias "para preservar la seguridad del estado".

Según abogados israelíes, los periodistas extranjeros que divulgaron información secreta sobre esta cárcel están amenazados de ser expulsados de "Israel", pero a pesar de los intentos del gobierno de ocultar todo detalle al respecto, se filtró información sobre sucesos terribles que ocurrieron en esa cárcel a lo largo de una década. Tal y como la describió un diario: la cárcel 1391 se considera "el Guantánamo de Israel", en referencia al campo de detención para los prisioneros de Al Qaida y del Movimiento Talibán que mantiene Estados Unidos en la zona suroriental de Cuba, donde está enclavada una base militar yanqui contra la voluntad de los cubanos.

En septiembre del año 2003, en un informe emitido por un grupo internacional de expertos legales, presidido por Richard Goldstone, juez de la Corte Constitucional de Sudáfrica y quien fuera fiscal en la Corte Internacional sobre los Crímenes de Guerra cometidos en la ex Yugoslavia y Rwanda, se describe al campo de detención X-Ray (Rayos Equis), como "un agujero negro" en el que se pierde todo el que entra, ya que los detenidos son despojados de sus derechos humanos, sin la protección de los Acuerdos de Ginebra.

El informe añadió que "los estados no pueden mantener a los prisioneros políticos que tiene bajo su responsabilidad, en zonas fuera de la jurisdicción de cualquiera de las cortes internacionales".
A pesar de que la cárcel israelí 1391 carece de fama en comparación con la de Guantánamo, viola las leyes internacionales y humanas de manera más atroz. Al contrario del campo de detención X-Ray, la opinión pública no conoce el sitio de la cárcel israelí, ni existen fotografías, de cerca o de lejos, de ninguno de los prisioneros, como las que fueron tomadas en los calabozos del Centro de Detención de Guantánamo.

Al contrario del centro de detención norteamericano, la cárcel sionista nunca ha sido revisada ni inspeccionada por parte de ninguna institución independiente, como la Cruz Roja Internacional. Todo lo que allí sucede es un misterio.

El fiscal "Goldstone" anunció que en el campo de detención X-Ray hay alrededor de 662 personas sin "argumento legal" pero nadie, excepto un número reducido de oficiales de seguridad y el gobierno israelí, conoce el número de los detenidos en la cárcel secreta 1391. Testimonios ofrecidos por ex prisioneros políticos que estuvieron en ese penal suponen que está atestado de prisioneros, muchos de ellos libaneses apresados durante la ocupación militar israelí al Sur de El Líbano, a lo largo de 18 años.

Cuatro meses después de revelarse por primera vez la existencia de esa cárcel, el gobierno israelí aún rechaza divulgar cualquier información valiosa sobre ella. "Todo el que ingresa a esa cárcel desaparece y probablemente para siempre", aseguró la abogada israelita, Lina Tsamil, especializada en la defensa de los palestinos. La letrada añadió que "no hay ninguna diferencia entre esa cárcel y cualquier otra dirigida por dictadores racistas sudafricanos".

Los pocos datos disponibles señalan que los métodos de interrogación incluyen tortura síquica y corporal de manera rutinaria. El prisionero político Mustafá Al-Dirani, secuestrado en El Líbano por las fuerzas especiales israelíes en el año 1994 y de quien Israel reconoció fue trasladado a la cárcel 1391, denunció que había sido violado por algunos soldados destacados en la penitenciaría.
Las primeras referencias públicas sobre esa cárcel estuvieron a cargo de la abogada Tsamil, en vísperas de la agresión militar israelí a las ciudades de la Ribera Occidental en el contexto de la Operación Muro Protector" en abril del 2002. Desde entonces esa cárcel, según parece, fue utilizada para retener a los prisioneros políticos extranjeros, mayormente jordanos, libaneses, sirios, egipcios o iraníes.

El Comité de Apoyo a los presos en Nazaret señaló que hay 15 prisioneros extranjeros árabes cuyos nombres desaparecieron de los registros israelíes sobre los prisioneros políticos que mantiene detenidos.

Se han llevado a cabo numerosas operaciones de secuestro sobre todo en El Líbano, cuya autoría se atribuye a Israel. En el año 1982 desaparecieron en Beirut cuatro funcionarios gubernamentales iraníes, de los que no se sabe nada, aunque sus familiares le exigen a Tel Aviv información sobre el destino de los desaparecidos, en el contexto de la operación de intercambio de prisioneros negociada recientemente entre Israel y Hezbollah.

En vísperas de las detenciones masivas llevadas a cabo en abril del 2002, que hicieron aumentar al máximo la población penal en las cárceles israelíes, también fue enviado un grupo de prisioneros políticos palestinos a la cárcel 1391, lo cual fue ocultado dentro de la gran anarquía que imperó en ese momento producto de la devastadora actividad militar israelí en las zonas palestinas.

Hasta septiembre del 2002, la abogada Tsamil, y la organización israelí de derechos humanos, "Hamukid", exigieron a Israel en las cortes internacionales información sobre esa cárcel y solicitaron, por vías legales, conocer el paradero de los palestinos desaparecidos como prueba de que aún estaban con vida.

Las autoridades israelíes, al verse en una situación tan embarazosa, reconocieron que los hombres desaparecidos estuvieron detenidos en la cárcel secreta; pero sin añadir más detalles. Todas las solicitudes de información fueron transferidas a Madi Harb, jefe de la sección antiterrorista adscrita a la prisión Kichun, cerca de Haifa. Desde que comenzaron a presentarse las demandas de información y otras acusaciones, Israel reconoció la detención de un reducido número de palestinos en la cárcel 1391, pese a que muchos prisioneros políticos dijeron que habían estado en esa cárcel y que luego fueron trasladados, entre ellos el secretario del Movimiento Al Fatah en Cisjordania, Marwan Al-Barguti, quien está siendo juzgado actualmente.
Israel alega que todos los prisioneros políticos fueron trasladados a cárceles normales y que uno de ellos nombrado Bachar Jadallah, de 50 años, hombre de negocios de Nablus, fue puesto en libertad.
Bachar Jadallah y su sobrino Mohammad Jadallah, de 23 años, fueron arrestados el 20 de noviembre del 2002, en el Puente Al Linbi, después de haber cruzado la frontera entre Israel y Jordania.

Tras su liberación, Mohammad Jadallah confesó que fue obligado a reconocer que era miembro del Movimiento Hamas debido a las torturas a las que fue sometido.

El ex prisionero Bachar Jadallah dijo, por su parte, que no fue golpeado ni torturado físicamente como sucedió con el resto de los prisioneros y que quizá ello se deba a su avanzada edad, pero que sí fue sometido durante varios meses a un duro aislamiento y detenido junto con otras personas que jamás había visto ni sabía por qué estaban allí, sencillamente lo intimidaron.

Estuvo en una celda pequeña de dos metros cuadrados, sin ventanas y pintada de negro, con una lámpara de luz tenue encendida las 24 horas del día. Le prohibieron visitas del abogado y encontrarse con otros detenidos. También le dijeron que estaba detenido "en la Luna", cuando uno de los prisioneros preguntó sobre el lugar donde se encontraba. No se le permitía ver nada fuera de su celda.

Y añade Bachar: "me obligaban a vendarme los ojos cada vez que me sacaban de la celda cuando me trasladaban a cualquier otro lugar, como el cuarto de interrogatorio o la enfermería. Sólo me quitaban la venda cuando estábamos en un lugar cerrado".

La organización Hamukid se refirió a la opinión dada por alguien con experiencia científica como el Doctor Yahukim Stain, de Jerusalén, especialista en enfermedades mentales, sobre la influencia del encarcelamiento en las condiciones mencionadas.

Dice el Dr. Stain que, sobre la base del tratamiento al ex prisionero Jadallah y otros detenidos políticos palestinos quienes dieron su testimonio sobre las condiciones de su encarcelamiento, se demostró que fueron sometidos a tortura síquica lo cual conllevó la aparición de "síntomas de temor, sumisión, debilidad, malnutrición, insomnio, inactividad, estimulantes síquicos, además de prohibirles todo tipo de comunicación tanto con los abogados como con los familiares e incluso hasta con los propios carceleros o con el resto de los prisioneros". En conjunto, ello representa un método de tortura bien estudiado que tiene como objetivo debilitar la capacidad de resistencia al interrogatorio y obligarlos a someterse totalmente a los interrogadores.

Esas circunstancias, además del dolor producido por las torturas o la amenaza de utilizarlas, conjuntamente con el miedo a la muerte o a sólo pensar que eres una persona olvidada, convierten al prisionero en un ejemplo vivo de lo que el Doctor Stain llama el terror que causa daño psíquico.

Jadallah, por su parte, dijo que "mi desconocimiento del lugar de detención o el sólo hecho de no ver las caras de otros detenidos me aterrorizó sobremanera. Lo más difícil era la sensación de que me podían desaparecer sin que mi familia supiera nunca lo que me había sucedido".

La reflexión que hace sobre su aislamiento y las condiciones de la cárcel, coincidían con los testimonios de otros detenidos, compilados por la abogada Tsamil y la organización Hamukid. Todos describieron la humedad, los colchones malolientes, "el cubo" que se empleaba a manera de retrete y que raramente estaba vacío, la pila de agua de la celda controlada por un guardia invisible, un ruido muy alto que les impedía dormir y un aire acondicionado que era utilizado para matarlos de frío.

Dichos testimonios incluían también una descripción detallada de los métodos de tortura, los mismos que fueran prohibidos por la Corte Suprema de Justicia Israelí en el año 1999.

La presidenta del Comité Popular contra la Tortura, Hanna Fredman, dijo que su grupo registró un aumento notable de los casos de tortura en las cárceles israelíes durante la Intifada. En un censo estadístico reciente aparece que el 58 por ciento de los prisioneros políticos palestinos denunciaron la utilización de la violencia contra ellos como fuertes golpes, puntapiés, vibraciones violentas, así como la obligación de pararse o sentarse durante largos períodos en posiciones incómodas, además de ser esposados de pies y manos tan fuertemente que causaba dolor.

Prácticas como esas y peores aún ocurren diariamente en la cárcel 1391. Según testimonio ofrecido por el prisionero Mohammad Jadallah, era golpeado repetidamente, maniatado fuertemente y atado a una silla de manera dolorosa, además de que le prohibían hacer sus necesidades y le impedían dormir, y si lo hacía lo rociaban con agua fría. Miembros de la Inteligencia le mostraban fotos de su familia y lo amenazaban con hacerles daño si no colaboraba con ellos.

Sobre ello dice Mohammad, "me mostraron fotos de mi papá con el uniforme de preso y me proyectaron un video de él como si también lo tuvieran detenido. Me amenazaron con detenerlo y torturarlo".

Los palestinos que pasaban por esa cárcel secreta estaban bajo la autoridad del aparato de seguridad general, Shabak, responsable de las investigaciones en todos los centros de detención israelíes normales, mientras que los demás detenidos extranjeros eran responsabilidad de una sección especial de la inteligencia militar llamada "Unidad 504". El trato dado a los detenidos extranjeros fue revelado por documentos presentados a la Corte que investiga el caso de Al-Dirani, quien fue hecho prisionero en su casa en El Líbano, en mayo de 1994, en un intento de la inteligencia israelí por obtener información sobre el destino del piloto israelí, Run Arad, cuyo avión fue derribado en el sur de El Líbano, en 1986.

El ciudadano británico Yehad Shuman, detenido en Jerusalén en enero del 2001 y a quien Israel acusa de pertenecer a Hezbollah, también estuvo en la cárcel 1391 durante tres noches, en las que fue golpeado salvajemente por los soldados.

Shuman cuenta que "me quitaron la venda de los ojos y vi a 15 soldados armados parados alrededor mío, algunos portaban palos. Me golpearon, empujaron y apuñetearon por detrás, luego me interrogó un hombre que vestía uniforme y quien me dijo: "tienes que reconocer o será tu fin y nadie sabrá que te pasó, o reconoces o mueres".

Se sospecha que otra instalación en Al Khudera, al sur de Tel Aviv, fue también una cárcel secreta hasta los años 70a. Ex dirigentes de la Cruz Roja Internacional, quienes siguieron el caso de los prisioneros durante la primera Intifada, entre 1987-1993, dijeron que la organización conoció, a inicios de la década del 80, que Israel mantenía detenidos en secreto a los palestinos en un pabellón especial del centro de detención militar, cerca de la ciudad de Nablus, conocido como Al-Faria, por lo que sospecharon que quizá Tel Aviv poseía muchas cárceles secretas que utilizaba según las iba necesitando. Durante la ocupación al sur de El Líbano se utilizaron muchas de esos penales secretos. Es posible que por la cantidad de presos políticos palestinos acumulados durante el pasado, que los israelíes se hayan visto obligados a abrir esas cárceles.

Otras organizaciones internacionales han expresado su temor de que Israel pueda estar alquilando los servicios de esas cárceles a otros países, específicamente Estados Unidos, tras la reciente agresión a Iraq.

La Cruz Roja Internacional aseguró que no hay ningún iraquí detenido en la cárcel X-Ray y que la actual confusión que reina en Iraq quizás haga imposible saber quién es detenido y adonde es llevado.

Fuentes diplomáticas dijeron que existen fuertes indicios de que los Estados Unidos utiliza a Jordania para interrogar a los prisioneros iraquíes, para no verse obligado a aplicar las leyes internacionales y estar lejos de la Cruz Roja Internacional, la que está autorizada a entrar en el campo de detención X-Ray. Egipto, Marruecos y Paquistán también están entre los países sospechosos de ofrecer ese tipo de servicios.

Las fuentes dijeron que "resultaría sorprendente que Israel, el más fiel aliado de Washington y del cual sabemos que posee al menos una cárcel secreta, no le haya brindado esos servicios a Estados Unidos. Tel Aviv tiene experiencia desde hace décadas en la utilización de la tortura y de métodos de interrogación con los prisioneros palestinos y árabes. Esas son habilidades de las que Estados Unidos tienen gran necesidad luego de la ocupación de Afganistán e Iraq"