martes, 25 de junio de 2013

El fraudulento juicio de Nüremberg y sus consecuencias políticas hoy

A pesar de los nauseabundos avisos quéda muy corto si comparamos con la realidad de los crímenes cometidos por la oligarquía filosionista y sus aliados totalitarios comunistas. Nos limitaremos, por el momento, a un simple repaso de los tres delitos imputados a los nazis en Nüremberg y cotejaremos esta normativa con las atrocidades perpetradas por las potencias representadas en ese juicio en calidad de fiscales y jueces:1/ Crímenes contra la paz. Los aliados invadieron Iraq en 2003 con la coartada de unas armas de destrucción masiva que eran una simple invención propagandística y que los servicios secretos de inteligencia de los invasores ya habían informado como inexistentes. Estados Unidos, Gran Bretaña y España urdieron así una criminal trama de mentiras, en beneficio de Israel, para justificar la ocupación de Iraq, y luego apelaron a los atentados contra los derechos humanos de Saddam Hussein con el fin de blanquear, a posteriori, la fechoría y la responsabilidad criminal por las 600.000 víctimas civiles iraquíes de las operaciones militares aliadas. Las agresiones de Estados Unidos, Francia e Inglaterra a países independientes nutre una lista bastante larga de tropelías que culmina con la invasión de la isla de Granada, actuación cuyo único fin era resarcir el orgulllo nacional ante la opinión pública por la humillante derrota norteamericana en la guerra de Vietnam. Si nos remontamos más atrás, el Tratado de Versalles era ya una provocación al conflicto y fueron los aliados occidentales Francia e Inglaterra quienes desencaderaron la Segunda Guerra Mundial declarándole la guerra a Alemania, pero no a la URSS, por la invasión de Polonia, a pesar de que los rusos también atacaron el país (en cumplimiento del pacto Molotov-Ribbentropp) e invadieron además Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia. Inglaterra rechazó las propuestas de paz de Alemania, que incluyen el vuelo de Rudolf Hess y todas las iniciativas en las que Berlín intentó que el Vaticano mediara para lograr el fin de las hostilidades. Inglaterra provocó a los alemanes con crímenes de guerra ataques aéreos terroristas contra las ciudades alemanas a efectos de desencadenar la represalia alemana, y buscó la destrucción del pueblo alemán y no sólo la del nazismo, circunstancia que implicaba la directriz de guerra total de exterminio y la rendición de Alemania sin condiciones como requisito para su desaparición en tanto que potencia rival del Imperio Británico en decadencia. Winston Churchill fue, en definitiva, tan responsable de la Segunda Guerra Mundial y, por ende, del holocausto judío, como el propio Hitler.

2/ Crímenes de guerra. Los crímenes de guerra masivos comienzan en Europa durante la Primera Guerra Mundial con el bloqueo marítimo de Alemania, que se mantuvo después de la rendición de ésta y provocó millones de víctimas civiles. La política militar criminal de Inglaterra continuó después de esta "hazaña": declaró la guerra a Alemania con la excusa del ataque alemán a Polonia y puso en marcha un plan de bombardeos aéreos que tenía como finalidad quemar vivos al máximo número posible de civiles alemanes ancianos, mujeres y niños no combatientes. La URSS vulneró la Convención de Ginebra que nunca quiso firmar desde mucho antes de la guerra con Alemania. Moscú es la responsable de la masacre de Katyn, imputada fraudulentamente a los alemanes. Tanto los aliados occidentales como los soviéticos exterminaron a centenares de miles de soldados alemanes prisioneros desarmados una vez concluidas las hostilidades, y esclavizaron a otros miles. Los delitos de los "buenos" continuaron tras el juicio de Nüremberg. Crímenes de guerra fueron las actuaciones norteamericanas en Vietnam e israelíes en Palestina desde Deir Yassin a Gaza (2006). Después de los bombardeos terroristas contra la población civil alemana, las bombas atómicas norteamericanas de Hiroshima y Nagasaki son los crímenes de guerra de mayor envergadura que la historia humana recuerda. Francia es reponsable de crímenes de guerra durante la Liberación y la Depuración, y todavía a lo largo de la guerra colonial contra la independencia de Argelia.

3/ Crímenes contra la humanidad. Desde la toma bolchevique del poder con un golpe de Estado contra la república democrática rusa, el partido comunista de Lenin exterminó a 20 millones de ciudadanos rusos, acusados de "fascistas", en algunos casos por motivos étnicos genocidio de los cosacos. En total, el marxismo-leninismo, en sus distintas variantes, ha asesinado a 100 millones de personas en Rusia, China, Corea, Camboya, Rumanía y otros países sometidos a este régimen totalitario que el Consejo de Europa equiparó con el nazismo en 2006. Pese a esta declaración, las potencias occidentales no han tomado medidas punitivas de ningún tipo contra China, cuyo régimen es responsable de la muerte de 65 millones de personas, antes bien permitieron que este país organizara unas olimpiadas y EEUU lo declaró "nación más favorecida" en las relaciones comerciales. Los aliados planearon y ejecutaron un exterminio del pueblo alemán, con 13 millones de víctimas, antes de que se tuviera ninguna noticia del holocausto, y desencadenaron las represalias de los alemanes contra hebreos presos. Los políticos occidentales son corresponsables de la Shoah porque hay una relación de causa-efecto entre los crímenes aliados o soviéticos y la persecución alemana de los judíos. En 1948, amparándose en el juicio de Nüremberg y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Israel asesinó o expulsó a 750.000 palestinos de su tierra ancestral en nombre de una doctrina bíblica irracional, y practicó en Palestina una política de "limpieza étnica", expansionismo racial y colonización que se prolonga hasta la actualidad. Los Estados Unidos son los responsables en Vietnam de actuaciones que el Tribunal Russell calificó en su día de genocidas. Unos 50 millones de personas han perecido cada tres años en el Tercer Mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial como consecuencia de una política económica que condena a los denominados pueblos subdesarrollados a una situación de hambre, ignorancia, enfermedad y miseria. Bélgica es responsable de un genocidio de 10 millones de personas en la etapa colonial del dominio del Congo. Estados Unidos es imputable por crímenes contra la humanidad perpetrados contra las poblaciones indias autóctonas y por una práctica comercial de esclavización que se remonta a los orígenes del país, cuya fundación en sí misma constituyó como tal un acto criminógeno instauración de la doctrina imperialista y colonialista del destino manifiesto.

Se aplicará a los "vencedores" de la Segunda Guerra Mundial el mismo tipo de normas y métodos de práctica de prueba que a la sazón consideráronse válidos con los acusados alemanes. Este procedimiento penal incluye el carácter universalmente perseguible de los delitos, su imprescriptibilidad en el tiempo y la reatroactividad de las normas ex post facto que fundamentan la imputación. Los delitos de genocidio no se limitan a la comisión del acto, sino a su impunidad, banalización, justificación o encubrimiento, entre otros supuestos de acción u omisión. Toda la putrefacta casta política occidental de corruptos y criminales con corbata que no dejan de farfullar las palabras-mantra "democracia", "holocausto" y "derechos humanos" para encaramarse en el poder, lucrarse, cometer toda suerte de fechorías y perseguir a personas inocentes acusadas de "fascistas" por el simple hecho de discrepar ideológicamente de ciertos dogmas historiográficos, puede y debe ser procesada, condenada e inhabilitada en base a las mismas normas y principios que hicieron posible el juicio de Nüremberg. Que el sistema oligárquico está "podrido" en sus mismos fundamentos y que, cuando estallan casos de corrupción, no se trata de "hechos aislados" sino de la esencia profunda del dispositivo de poder surgido en 1945 es algo que venimos afirmando desde hace muchos años. Cada día que pasa se confirma empero esta pretensión, calificada, en su momento, de dudosa, cuando no de delirante. No es ya raro escuchar a algún locutor o columnista reconocer, muy a su pesar, que la putrefacción hogaño ya innegable tiene carácter "sistémico". Pero pocos de estos profesionales del comentario fácil se atreven a analizar a fondo las causas del problema y, sobre todo, a extraer las oportunas consecuencias. Las raíces de la corrupción, la falsa democracia y del fraude informativo y  la manipulación de masas sistemática son, en efecto, más hondas, tan hondas que es menester remontarse a la farsa jurídica de Nüremberg, donde se pervirtieron todos los principios del derecho para criminalizar a los vencidos hasta convertirlos en demonios expulsados de la humanidad, los "fascistas" y encubrir a la par las cósmicas atrocidades de los vencedores. Habría que invertir la frase y decir que "de aquellos lodos vienen estos polvos", si no fuera porque la corrupción es sólo la primera capa de la cebolla y las transgresiones de la casta política no se limitan a la financiación ilegal, las cuentas en Suiza, los extras de dinero negro y escándalos económicos similares. Pasando por la tortura impune recurrente practicada en comisarías y cárceles de países "democráticos", de las que a nosotros -somos ex funcionarios de prisiones- nos queda todavía mucho que decir, la casta política oligárquica es la beneficiaria y encubridora de genocidios, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad que ha perpetrado o consentido antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial, hasta la mismísima actualidad. Ya están preparando los oligarcas la próxima atrocidad en Siria e Irán, la carnicería "humanitaria" tarda incluso demasiado y parece que sólo el hecho de ser conocida de antemano en la red de forma clamorosa está inhibiendo a los asesinos antifascistas.



A pesar de los nauseabundos avisos quéda muy corto si comparamos con la realidad de los crímenes cometidos por la oligarquía filosionista y sus aliados totalitarios comunistas. No debe así extrañar el triste presente de la picaresca política española: si han sido capaces de ensordecer hechos de tales dimensiones, montajes como el 11-S o el 11-M son perfectamente posibles, y la corrupción deviene cosa de niños para nuestros "demócratas" se secta y logia. Desde laNakba ,la limpieza étnica de Palestina a los genocidios de Vietnam o Iraq, la oligarquía no ha dejado de hacer lo que le ha dado la gana con las mentes de sus súbditos, distorsionando la información, pisoteando cualquier cientificidad y veracidad, sin que exista ninguna disidencia seria inmediatamente descalificada como "fascista" capaz de plantar cara a los poderes reales que mueven en la trastienda los hilos del sistema. ¿Cómo no van a llevarse los politicastros testaferros de la banca unos simples sobres con dinero de los que nosotros ya tenemos noticias hace largo tiempo, por ejemplo -y es sólo un ejemplo-, por lo que respecta a las cúpulas sindicales? El dispositivo de distorsión y encubirimiento de lo que "no interesa", con la oportuna complicidad de los medios de comunicación y de los juzgados, es tan enorme que puede usarse "de paso" para fines privados de enriquecimiento. No podía ser de otra manera.