viernes, 27 de septiembre de 2013

Se dividirá Siria en tres sub Estados?

 Siria se está fragmentando poco a poco en tres áreas, y crecen los rumores que los grupos islámicos pro Al-Qaeda declararán un Estado religioso, por lo pronto ya flamean banderas negras en los mini-emiratos.

En diferentes partes del territorio se aplican diferentes sistemas jurídicos, que van desde viejas leyes nacionales a la sharia o a la anomia absoluta; la economía es local y depende de los nuevos negocios relacionados con la guerra. Peor aún, diferentes banderas flamean en los pocos edificios administrativos que aun siguen de pie. Siria se está fragmentando poco a poco en tres áreas. Las fuerzas del presidente Al-Assad retomaron la iniciativa de manera agresiva en los últimos meses, y es por ello que se han concentrado en la consolidación del control de la zona occidental del país. Desde Damasco a Homs hasta Hama y Latakia, el régimen sirio está erigiendo un Estado costero; por su parte los rebeldes están haciendo lo mismo en el valle del Éufrates, desde Turquía a Irak a través del desierto. 
Ahmed Jarba, líder de la Coalición Nacional Siria (CNS), dijo que espera que la conferencia de Ginebra II tenga lugar, y agregó que la reunión apoyada por ONU podría dar lugar a la formación de un gobierno de transición que facilitaría la caída del régimen sirio. Jarba confirmó que después de ocupar el asiento de Siria en la Liga Árabe.La Coalición Nacional de Siria, el principal grupo de la oposición, condenó la supuesta ejecución de la fuerza pública por parte de los rebeldes cerca de Aleppo en un intento de distanciarse de los informes de supuestos abusos por parte de algunos grupos extremistas en el terreno; el Observatorio Sirio para los DDHH, publicó un video el viernes donde aparecen los cadáveres de los combatientes del gobierno amontonados contra una pared, en la ciudad de Khan Al-Assal. La Coalición dijo que los informes iniciales sugirieron que en los combates no estaban involucrados los grupos relacionados al Consejo Militar Supremo del Ejército Libre de Siria; se informó que Jabhat Al-Nusra y los grupos rebeldes yihadistas operan en esa zona, además los grupos extremistas se han convertido en una presencia cada vez más contundente sobre el terreno en las últimas semanas y los activistas se quejan de las detenciones arbitrarias y las ejecuciones.

Alianza de grupos rebeldes en Siria

Abdelaziz Salame, el máximo dirigente político de la Brigada Tawhid de Aleppo, emitió un comunicado,  lo que pretende hacer es desarticular la estrategia occidental en Siria y ponerle fin a la oposición en el exilio. En ese comunicado se especifica que se aplica a la Coalición Nacional (CNS) y al gobierno en el exilio de Ahmed Touma, haciendo hincapié en que estos grupos no los representan y que no los reconocen, los siguientes grupos aparecen como firmantes de la declaración:


1. Jabhat Al-Nusra
2. Movimiento Islámico Ahrar Al-Sham
3. Liwa Tawhid
4. Liwa Al-Islam
5. Brigadas Suqour Al-Sham
6. Movimiento Islámico Amanecer
7. Movimiento Islámico Al-Nour
8. Noureddin al- Zengi Batallones
9. Liwa Haqq - Homs
10. Liwa Furqan - Quneitra
11. Agrupación Fa-staqim Kama Ummirat - Aleppo
12. 19a División
13. Liwa Al-Ansar


Los supuestos firmantes constituyen una parte importante de las fuerzas rebeldes del Norte, además de grandes zonas de Homs y Damasco; algunos de ellos se encuentran entre los mayores grupos armados en el país –entre los 5 primeros- y juntos, controlan al menos unas decenas de miles de combatientes según sus propias estimaciones unos 50.000 combatientes. El problema es que esta alianza de grupos rebeldes representa una rebelión contra el Ejercito Libre de Siria (ELS) y su pretendido liderazgo político, además de suponer un acercamiento con las facciones islamistas más intransigentes.

Eso significa que todos estos grupos ahora formalmente no reconocen a los dirigentes de oposición moldeada y promovida por EE.UU., Turquía, Francia, Gran Bretaña, Qatar, y Arabia Saudita. Estos grupos aliados no son todos los frentes rebeldes, ni mucho menos, ya que decenas o cientos de pequeños grupos locales no se encuentran en esta alianza –han estado ausentes en alianzas previas- y entre ellos se encuentran grupos importantes como: los Batallones Farouq o Brigadas las Ahfad Al-Rasul, ambos están estrechamente alineados con el Consejo Militar Supremo (CMS) y la CNS. En particular, el Estado Islámico de Irak y Al-Sham (ISIS) el grupo más pro Al-Qaeda en Siria, está ausente de la lista. Teniendo en cuenta el reciente aumento de la tensión entre el ISIS y otras facciones, también parece una respuesta estratégica para contener su avance dentro del campo rebelde y establecer una especie de tercera vía entre el SMC -respaldado por Occidente- y el ISIS –apoyado por Al-Qaeda- con elementos sirios.

La declaración también insta a todas las fuerzas militares y civiles a unirse bajo un marco islámico basado en la sharia -ley islámica- que debería ser la única fuente de legislación. Este documento deja dos puntos en claro: el primero es la creciente influencia de los rebeldes islamistas dentro del campo de batalla, por lo que islamización de algunos de los otros grupos, era una cuestión de tiempo; y segundo que, es un intento de cambiar el equilibrio político del poder en favor de los que luchan en el terreno y es un indicio que los grupos yihadistas -como Jabhat Al-Nusra tienen mucho protagonismo en el conflicto. Es interesante destacar que 3 grupos islamistas moderados -Liwa Al- Tawhid, Liwa Al-Islam y Suqur Al-Sham- representaban la principal presencia rebelde de la CNS en el terreno.


El viceministro de Relaciones Exteriores sirio, Fayssal Meqdad, dijo que su gobierno pretendía negociar un fin a la guerra civil hablando con una amplia gama de sirios, líderes religiosos y de grupos pacíficos de la oposición que tienen representación real sobre la sociedad, pero descartó a la oposición exilio argumentando que tiene poca influencia en Siria. Al reconocer las relaciones entre los elementos de la oposición armada y partes de la sociedad siria, la oferta representa un cambio sutil en el tono de la interpretación de la rebelión armada como una conspiración extranjera liderada contra el gobierno de Al-Assad. Sin embargo, Meqdad tiene plena confianza que el gobierno había tomado la ventaja contra los rebeldes y dijo que, así como se comprometió a renunciar a sus armas químicas para evitar un ataque aéreo de EE.UU., el gobierno había logrado victorias diplomáticas y militares.


Un periodista sirio, que apoya al gobierno, dijo que los recientes enfrentamientos en Norte entre los grupos rebelde cambió los cálculos de los dirigentes sirios y occidentales con respecto a las negociaciones propuestas en Ginebra; el ISIS está tratando de apoderarse de zonas de otros grupos rebeldes y precisó que No creo que Ginebra esté muy cerca de nosotros, pero lo que está cerca de nosotros es un gran problema (…) Si no luchamos en las próximas dos, tres o cuatro semanas esto significará que en el interior del Medio Oriente y cerca de la frontera de Europa habrá un Estado auto-financiado y controlado por los terroristas.


Los inspectores de armas químicas de ONU, liderados por Ake Sellstrom, volvieron hoy a Siria para seguir la investigación sobre los 13 a 14 presuntos ataques con armas químicas; el grupo, voló a Beirut y viajó por tierra en un convoy hasta el puesto fronterizo de Masnaa y de allí a Damasco. Las revelaciones del listado de Siria a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) habrían superado las expectativas del gobierno norteamericano, aunque son consistentes con las declaraciones del presidente Al-Assad sobre el cumplimiento de lo acordado. Funcionarios norteamericanos han descrito la lista siria de armas químicas de sorprendentemente completa; estas revelaciones por parte de Damasco sugieren que las armas químicas han permanecido bajo estricto control del régimen sirio.


Desde que comenzó la revolución siria, en marzo de 2011, las fuerzas de la oposición de Siria se han dividido en varias facciones y han mantenido fuertes rivalidades, además de las tensiones entre los grupos islamistas y los seculares. Desde que comenzó la revuelta, el presiente Al-Assad y Rusia han sostenido que con las demandas de la democracia resurgió el odios sectario entre la mayoría sunita y la gobernante secta alawita de; esto también preocupa a otras minorías en la sociedad siria, como los kurdos, cristianos y otros grupos étnicos.


El apoyo de los Estados sunitas del Golfo para los rebeldes transformó el papel de la guerra civil en una confrontación regional amplia entre los sunitas y los chiitas de Irán, que apoyan a Al-Assad y los movimientos chiitas. Muchos de los grupos yihadistas crecieron bajo la protección saudita, ante el fracaso de la CNS, y estas fuerzas islamistas crecieron en poder de la mano de grupos vinculados a Al-Qaeda, haciendo aún más fuertes.

La decepción no es exclusividad de los apoyos externos. Cualquiera que sea su base ideológica, muchos grupos de oposición en Siria se muestran escépticos y resentidos con el CNS, al que acusan de no ser transparente con la financiación y los procesos políticos; además señalan que la falta de contacto con la población siria no les permite tener una correcta imagen de los sucesos. La estrategia del CNS, que actúa en el exterior e ignorando el interior, sumado a que Arabia Saudita comenzó agresivamente a apoyar a los grupos seculares fueron elementos decisivos para que los grupos rebeldes se alineasen en un nuevo frente.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Intelectuales de izquierda al servicio de la legitimación bélica

Ángeles Díez Rodríguez, autora de este magnifico artículo, es profesora del Departamento de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. La propaganda es un sistema en el que se insertan las empresas mediáticas, la clase política y sus discursos, la cultura occidental prepotente y colonialista, los periodistas, los artistas, los intelectuales, los académicos y los filósofos mediáticos. Que los medios masivos mienten, tergiversan, ocultan, señalan, dan forma y rostro a nuestros enemigos es una evidencia repetida una y otra vez en la historia, lo hacen no porque sean instrumentos del imperio, no, lo hacen porque son parte consustancial del poder. Todos estos intelectuales se han convertido en un clero secular que optan por jugar un papel fundamental en la interiorización de la ideología de la guerra humanitaria como un mecanismo de legitimación.  Unos conscientemente otros no tanto se han puesto al servicio de la propaganda de guerra del imperio. Lo interesante es que esta cohorte creadora de opinión pública antes se reclutaba en las filas conservadoras, en las liberales y una parte en las de los socialdemócratas recordemos la campaña del PSOE con la OTAN de entrada No pero desde la guerra de Yugoslavia son cada vez más los grupos de intelectuales que proceden o se reclaman revolucionarios de izquierda, anticapitalistas y antiimperialistas. Se explican a sí mismos con argumentos morales universalistas y humanitarios: luchar contra las dictaduras estén donde estén y defender la causa de los pueblos siendo éstos las mujeres afganas, los insurgentes libios, los manifestantes sirios o la parte de pueblo que los medios masivos señalen como víctima de las dictaduras. Algunos de estos intelectuales enarbolaron el "No a la guerra" contra Iraq en el 2003, sin embargo, desde el inicio de las llamadas primaveras árabes tocan en la misma orquesta que sus gobiernos llamando al derrocamiento de B. Al-Assad y a la Transición democrática en Siria; incluso hay quien reclama la intervención militar de Occidente como la novelista Almudena Grandes. El papel que juega este clero secularizado es doble, por un lado suministran argumentos justificadores de la intervención armada, por otro dividen, debilitan o bloquean cada vez con mayor intensidad el surgimiento de una oposición fuerte a las guerras imperiales.
Unas veces por ignorancia política, otras por confusión, pero la mayoría de las veces por un sentido subyacente de superioridad moral como intelectuales del mundo desarrollado, esta izquierda ha interiorizado los argumentos de la derecha. Según Bricmont se ha movido en dos actitudes:

a) lo que llama el imperialismo humanitario, que se apoya en creer que nuestros valores universales     la idea de libertad, democracia  nos obligan a intervenir en cualquier lugar. Sería una especie de deber moral derecho de injerencia.
b) el relativismo cultural que parte de que no hay costumbres buenas o malas. Tendríamos el caso de que si hay un movimiento wahabista o fundamentalista que se revela contra la represión hay que aplaudirlo porque los pueblos no se equivocan, como explicó un filósofo español cuando los pueblos hablan la geoestrategia calla. A medida que la guerra mediática contra Siria se ha ido recrudecido han aumentado las coincidencias entre los relatos imperiales y los discursos de los que dicen apoyar a los "revolucionarios sirios".                            La dominación imperial es siempre militar pero necesita una ideología que la justifique para eliminar resistencias en la retaguardia. Hoy día, gracias a la complejidad del sistema de propaganda cada vez más sofisticado, tecnificado y efectivo, una gran parte de la construcción de esta ideología legitimadora está en manos de una izquierda, ahora ya respetable, que cuenta con credibilidad para la opinión pública crítica gracias a su currículo como defensora de la causa Palestina. El núcleo duro de los discursos legitimadores se ha desplazado de la ya clásica libertad a la críptica dignidad y mantiene la democracia y los derechos humanos como consignas. La democracia como la intervención soñada del filósofo Santiago Alba sirve de utopía light para sumar adeptos y confundir los deseos con la realidad.

Sin embargo, hay ocasiones en las que la consigna de la libertad emerge cual ave fénix cuando el público al que se dirigen es demasiado occidentalizado para desentrañar el enigma de la dignidad. Dice Bricmont que justo cuando el imperio abandona el lenguaje de la libertad porque ya no resulta creíble lo retoma este clero humanitarista. Así, en el llamamiento de la Campaña de solidaridad global con la Revolución Siria firmado entre otros por G. Achcar, S. Alba y Tariq Ali cuyo título es solidaridad con la lucha Siria por la dignidad y la libertad, en apenas dos páginas se utiliza 14 veces la palabra libertad.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

La Brigada Tormenta del Norte

En los últimos meses Siria ha convertido en un imán para los yihadistas extranjeros que ven a la guerra en Siria no principalmente como un medio para derrocar el régimen de Al-Assad sino más bien como un campo de batalla sunita histórico para una guerra santa más amplia, los militantes de Al-Qaeda del comando central Brigada del Norte-como los talibanes y paquistaníes- han creado bases de operaciones en el norte de Siria y la proliferación de yihadistas y extremistas ha traído un nuevo tipo de terror..Los combatientes del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) al menos a cinco miembros de la Brigada Tormenta del Norte, un grupo rebelde que controla la frontera, poniendo de relieve las divisiones profundas oposición de Siria. El ISIS le exige a la Brigada Tormenta del Norte que entregue a los asesinos de 2 de sus miembros en Azaz..El ELS es expulsado de Azaz, varios de sus hombres mueren y unos 100 son capturados, dentro de la ciudad hay detenciones de activistas de la oposición y periodistas. Suena como la descripción de una exitosa ofensiva por parte del régimen sirio, sin embargo, el ELS perdió el control de Azaz a manos del ISIS. Todo comenzó cuando un combatiente herido del ISIS, grupo aliado Al-Muhayirin fue llevado a la clínica de campo en Azaz, donde médicos de una organización benéfica alemana han estado trabajando por meses; el combate fue filmado por uno médico alemán y cuando el combatiente herido demandó la película hubo un enfrentamiento con una unidad de la Brigada del Norte –custodios del hospital- y terminó con dos combatientes de Al-Muhayirin muertos (un tunecino y un libio). En respuesta, el ISIS ordenó un ataque y la Brigada Tormenta del Norte se puso en fuga.El enfrentamiento en Azaz fue uno de los más graves entre los grupos pro Al-Qaeda -compuestos mayoritariamente por combatientes extranjeros- y los sectores más moderados ideológicamente del Ejercito Libre de Siria (ELS) que tratan de derrocar al presidente Al-Assad. Los combatientes de línea dura del ISIS, hicieron un avance hacia la frontera con Turquía después que atacaron y empujaron a los rebeldes del ELS de la ciudad siria de Azaz.  l comandante de la Brigada Tormenta del Norte, una rama del ELS, dijo que "Estamos tratando de traer refuerzos para asegurarse de que el cruce de la frontera no caiga en manos del ISIS".  El Cap. Ahmed Ghazali, comandante de la Brigada, instó a varios rebeldes -entre ellos a Abu Ibrahim Al-Checheni- para que dejasen de pelear, haciendo hincapié en la santidad de la islámica sangre, pero no prestaron atención a la llamada, en especial los extranjeros señalando que el comportamiento de los elementos del ISIS contaba con la aprobación de su líder, Abu Bakr Al-Baghdadi.  Los militantes yihadistas y extremistas ha traído un nuevo tipo de terror en la vida de muchos sirios que han sufrido la guerra civil en el Norte: ejecuciones sumarias de alawitas y chiitas -que son vistos como apóstatas-ataques a santuarios chiitas, secuestros y asesinatos de los rebeldes pro-occidentales van en aumento. pero la lucha ya superó la ideología y está más acerca de una lucha por el territorio, los recursos y el botín de guerra; combatientes de ISIS se habían posicionado para defender la ciudad, mientras que una brigada rebelde -Liwa Al-Tawhid trató de negociar un alto el fuego.