sábado, 26 de octubre de 2013

La prueba..


Un soldado del éjercito sirio protegido con una máscara anti gas.

El Ejército sirio ha asediado a un grupo de oficiales de la inteligencia del régimen israelí en la zona de Yobar en las cercanías de Damasco, la capital, según han informado este martes, los medios sirios. Se trata de un grupo de cinco oficiales Sayeret Matkal la unidad élite de las fuerzas de guerra israelí que uso armas químicas para huir del lugar.

Cuando el Ejército de Siria tomó el control de estas regiones y asedió a los oficiales, en Yobar, este grupo israelí empezó a utilizar las armas químicas contra las fuerzas sirias para poder escapar de esta zona.

El sábado, una unidad del Ejército sirio irrumpió en un almacén situado en el barrio de Yobar, en Damasco, donde encontró barriles de gas tóxico con una etiqueta en la que se especificaba que eran de fabricación saudí.

En ese mismo lugar fueron hallados un gran número de máscaras y medicamentos utilizados para contrarrestar productos químicos; los mismos pertenecen a empresas y compañías farmacéuticas de Catar y Alemania.

Cabe mencionar que la semana pasada terroristas, apoyados desde el extranjero, acusaron al Gobierno sirio de emplear armas químicas en los suburbios de Damasco. Estas alegaciones fueron rechazadas contundentemente por el Gobierno de Al-Asad.

Es importante a su vez señalar el interes anglo-israelí por sacar petróelo mediante un oleoducto hacia el Mediterraneo cruzando Siria o Libia, objetivo que no han podido lograr en años. Siendo hoy el tránsito natural el estrecho de Ormuz. 
En una entrevista con Dale Gavlak, corresponsal de Oriente Medio para la Associated Press y Mint Press News, los rebeldes sirios tácitamente entendieron que eran responsables de los ataques químicos de la semana pasada.
En numerosas entrevistas con los médicos, residentes de Ghouta, combatientes rebeldes y sus familias… muchos creen que ciertos rebeldes recibieron armas químicas a través del jefe de inteligencia saudí, el príncipe Bandar bin Sultan, y fueron los responsables de llevar a cabo el ataque con gas mortal, escribe en el artículo.

Los rebeldes señalaron que fue el resultado de un accidente causado por los rebeldes debido a una manipulación incorrecta de las armas químicas que se les proporcionaron.

Mi hijo vino a mí hace dos semanas preguntándome lo que pensaba de las armas, que había sido invitado a transportarlas, dijo Abu Abdel-Moneim, el padre de un rebelde que lucha para derrocar a Assad, que vive en Ghouta.

Los informes de Gavlak dicen que Abdel Moneim informó que su hijo y otros 12 rebeldes más murieron en un túnel de almacenamiento de armas. El padre declaró que recibieron los rebeldes recibieron las armas por un militante saudí, conocido como Abu Aisha, describiéndolas como unas tenían estructura de tubo, mientras que otras eran como una enorme botella de gas.

Los rebeldes dijeron a Gavlak que no estaban propiamente entrenados sobre cómo manejar las armas químicas o incluso que no les habían dicho que las armas eran químicas. Según el testimonio de los rebeldes, las armas iban destinadas al Frente Al Nursa, grupo afilado a Al Qaeda.

Cuando el príncipe saudita Bandar da este tipo de armas a la gente, tiene que dárselas a aquellos que conocen como manejarlas y utilizarla ellos. advirtió una rebelde. Ella, al igual que otros sirios, no quieren usar su nombre completo por temor a represalias.

Gavlak también hace referencia a un artículo en el Daily Telegraph del Reino Unido sobre secretas conversaciones ruso-saudí indicando que el príncipe Bandar amenazó el presidente ruso, Vladimir Putin, con ataques terroristas en los Juegos Olímpicos de Invierno del próximo año en Sochi si Rusia no está de acuerdo para cambiar su postura sobre Siria.

El príncipe Bandar se comprometió a salvaguardar la base naval rusa en Siria si el régimen de Assad es derrocado, pero también hizo alusión a los ataques terroristas chechenos en los Juegos Olímpicos de Invierno de Rusia en Sochi, si no hay acuerdo, señaló el artículo.

Te puedo dar una garantía para proteger a los Juegos Olímpicos de Invierno del próximo año. Los grupos chechenos que amenazan la seguridad de los juegos son controlados por nosotros, dijo el príncipe saudita presuntamente a Vladimir Putin.

Mint Press News afirmó que parte de la información no pudo ser verificada y se comprometieron a continuar proporcionando actualizaciones sobre este tema de forma independiente.

Vídeo: Rebeldes sirios confirman a una periodista su implicación en el ataque con armas químicas

Yihad sexual en Siria

La yihad sexual es considerada como una forma legítima de guerra santa por algunos líderes salafistas.

En nombre de la yihad, varias niñas tunecinas fueron enviadas a Siria y forzadas a prestar servicios sexuales a entre 30 y 100 yihadistas, ahora 13 de ellas han regresado a casa embarazadas, según reveló un muftí de Túnez.

Las niñas fueron engañadas para viajar a Siria y forzadas a mantener relaciones sexuales con rebeldes sirios que luchan para derrocar al régimen del presidente Bashar al Assad, de acuerdo con el canal árabe Al Arabiya.

El ministro del Interior de Túnez, Lotfi ben Jedú, declaró que las niñas tienen relaciones sexuales con 20, 30 o 100 yihadistas en Siria, sin precisar si se refería a cifras diarias.

Por su parte, un exmuftí, erudito capaz de emitir una fetua o edicto de Túnez, Sheikh Othman Battij, condenó que 13 de las niñas han vuelto a casa embarazadas tras los abusos sexuales perpetrados en el marco de la yihad sexual, ante la cual permanecemos en silencio, sin hacer nada”. Battij describió esta práctica como una forma de prostitución y de “educación inmoral” y poco después fue destituido de su cargo.

Según fuentes cercanas al Ministerio del Interior tunecino, 86 personas han sido detenidas desde marzo de 2013 como sospechosas de formar redes que envían a la juventud tunecina a la yihad en Siria.

En agosto, el director general de los Servicios de Seguridad del Estado tunecino, Mustafá bin Omar, declaró que se había detectado una célula dedicada a promover la yihad sexual en una zona del oeste de Siria controlada por combatientes de Al Qaeda, que ofrecían a niñas como tributos sexuales a los combatientes yihadistas.

ONU La defensa de los derechos humanos.. excusa para el saqueo.



Después de la Segunda Guerra Mundial, los estados del mundo ratificaron o se adhirieron a la Carta de las Naciones Unidas. En su artículo 2.4 los “Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstenían de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas”, obligándose al arreglo pacífico de las controversias.

El uso de la fuerza sólo se permite en unos pocos casos, como la legítima defensa:
Ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho inmanente de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado contra un Miembro de las Naciones Unidas, hasta tanto que el Consejo de Seguridad haya tomado las medidas necesarias para mantener la paz y la seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los Miembros en ejercicio del derecho de legítima defensa serán comunicadas inmediatamente al Consejo de Seguridad, y no afectarán en manera alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente Carta para ejercer en cualquier momento la acción que estime necesaria con el fin de mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales.
Sin embargo, la investigación de controversias, la determinación de la amenaza para la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión es monopolio del Consejo de Seguridad, que lo ejerce con las normas establecidas en la Carta de las Naciones Unidas.

Artículo 39
El Consejo de Seguridad determinará la existencia de toda amenaza a la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresion y hará recomendaciones o decidirá que medidas seran tomadas de conformidad con los Artículos 41 y 42 para mantener o restablecer 1a paz y la seguridad internacionales.
Artículo 40
A fin de evitar que la situación se agrave, el Consejo de Seguridad, antes de hacer las recomendaciones o decidir las medidas de que trata el Artículo 39, podráinstar a las partes interesadas a que cumplan con las medidas provisionales que juzgue necesarias o aconsejables. Dichas medidas provisionales no perjudicarán los derechos, las reclamaciones o la posición de las partes interesadas. El Consejo de Seguridad tomará debida nota del incumplimiento de dichas medidas provisionales.
Artículo 41
El Consejo de Seguridad podrá decidir qué medidas que no impliquen el uso de la fuerza armada han de emplearse para hacer efectivas sus decisiones, y podrá instar a los Miembros de las Naciones Unidas a que apliquen dichas medidas, que podrán comprender la interrupción total o parcial de las relaciones económicas y de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, radioeléctricas, y otros medios de comunicación, así como la ruptura de relaciones diplomáticas.
Artículo 42
Si el Consejo de Seguridad estimare que las medidas de que trata el Artículo 41 pueden ser inadecuadas o han demostrado serlo, podrá ejercer, por medio de fuerzas aéreas, navales o terrestres, la acción que sea necesaria para mantener o restablecer la paz y la seguridad internacionales. Tal acción podrá comprender demostraciones, bloqueos y otras operaciones ejecutadas por fuerzas aéreas, navales o terrestres de Miembros de las Naciones Unidas. La resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU no determina la amenaza para la paz, quebrantamiento de la paz o acto de agresión por parte de Libia. En sus considerandos sólamente hay una preocupación por la violación de derechos humanos. Esto supone que la investigación no obedece a las relaciones internacionales de Libia, sino a cuestiones internas. Aunque no haya una determinación de amenaza o quebranto de la paz o acto de agresión, el Consejo de Seguridad establece algunas medidas. La más llamativa se encuentra en la autorización 4:

Autoriza a los Estados Miembros que hayan notificado previamente al Secretario General a que, actuando a título nacional o por conducto de organizaciones o acuerdos regionales y en cooperación con el Secretario General, adopten todas las medidas necesarias, pese a lo dispuesto en el párrafo 9 de la resolución 1970 (2011), para proteger a los civiles y las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque en la Jamahiriya Árabe Libia, incluida Benghazi, aunque excluyendo el uso de una fuerza de ocupación extranjera de cualquier clase en cualquier parte del territorio libio, y solicita a los Estados Miembros interesados que informen al Secretario General de inmediato de las medidas que adopten en virtud de la autorización otorgada en este párrafo, que serán transmitidas inmediatamente al Consejo de Seguridad.

Se produce la extrapolación de las normas de mantenimiento de la paz a otras situaciones (protección de civiles) y algunas naciones con fuerza en el Consejo de Seguridad alcanzan permiso, a regañadientes de algunas otras, para una intervención en asuntos internos de un país. Es uno de esos casos en los que la comunidad internacional, impulsada por los intereses opacos de algunas naciones, quieren extender las posibilidades de intervención en la política interna. Fuerzan las posibilidades que ofrece la norma que aplican.
No digo que no se pueda incluir el principio de legitimación de acciones de carácter humanitario, pero sí manifiesto que actualmente no se puede hacer uso de ese argumento dentro de la Carta. La Asamblea General en su Documento Final de la Cumbre Mundial 2005 ha dado pasos en ese sentido, pero una decisión tan importante como permitir el uso de la fuerza internacional no puede sostenerse sobre una resolución de la Asamblea, que no son tomadas en serio por las grandes potencias y nunca han sido consideradas como fuente del Derecho Internacional, más simbólicas que imperativas, sino con una reforma de la Carta, un tratado multilateral.
 Se corre el riesgo de establecer la costumbre internacional abusando de este principio, al servicio de las potencias. El principio de “responsabilidad de proteger” se convierte en el nuevo gran peligro para los pueblos empobrecidos que no permitan el sometimiento de las grandes potencias. Cuando Bush, Blair, Aznar y otros hicieron la guerra de Irak todavía no tenían este argumento tan bien definido y tuvieron que inventar la excusa del peligro del régimen irakí por la posesión de armas destructivas o los vínculos con el terrorismo islámico, que sirvio de pretexto en Afganistán. Un gran pacifista como Zapatero, un defensor de la alianza de las civilizaciones, un protector de los pueblos débiles moralmente no debería consentirse el arrimo a los más fuertes en una guerra justificada con este peregrino razonamiento.
Responsabilidad de proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad
138. Cada Estado es responsable de proteger a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad. Esa responsabilidad conlleva la prevención de dichos crímenes, incluida la incitación a su comisión, mediante la adopción de las medidas apropiadas y necesarias. Aceptamos esa responsabilidad y convenimos en obrar en consecuencia. La comunidad internacional debe, según proceda, alentar y ayudar a los Estados a ejercer esa responsabilidad y ayudar a las Naciones Unidas a establecer una capacidad de alerta temprana.
139. La comunidad internacional, por conducto de las Naciones Unidas, tiene también la responsabilidad de utilizar los medios diplomáticos, humanitarios y otros medios pacíficos apropiados, de conformidad con los Capítulos VI y VIII de la Carta, para ayudar a proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad. En este contexto, estamos dispuestos a adoptar medidas colectivas, de manera oportuna y decisiva, por conducto del Consejo de Seguridad, de conformidad con la Carta, incluido su Capítulo VII, en cada caso concreto y en colaboración con las organizaciones regionales pertinentes cuando proceda, si se demuestra que los medios pacíficos son inadecuados y que las autoridades nacionales no protegen manifiestamente a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad.
Destacamos la necesidad de que la Asamblea General siga examinando la responsabilidad de proteger a las poblaciones del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad y las consecuencias, teniendo en cuenta los principios de la Carta y el derecho internacional. También tenemos la intención de comprometernos, cuando sea necesario y apropiado, a ayudar a los Estados a crear capacidad para proteger a su población del genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad, y a prestar asistencia a los que se encuentren en situaciones de tensión antes de que estallen las crisis y los conflictos.
Tampoco me paro a valorar la falta de democracia internacional en un órgano en el que están representados sólo quince de los ciento ochenta estados, cinco de ellos tengan puesto permanente y también veto. En una situación así las decisiones tienen poca legitimidad y menos en los casos de determinación de violación derechos y determinación de medidas contra ello. No entro a valorar si se estaban produciendo las violaciones de derechos a civiles, pues yo no tengo información para llegar a una conclusión, aunque observando el modus operandi de las naciones promotoras de la intervención (guerra a partir de ahora), sospecho que se habrán exagerado los hechos; del mismo modo que observo que no se actúa contra hechos con igual o mayor gravedad de otras naciones, políticamente aliadas de las naciones promotoras de esta guerra.

Sólo quiero expresar por ahora que la autorización de la resolución 1973 era contraria a la norma en la que se cobija. Quede dicho que por supuesto no hay instancia de control de estas decisiones.
Después de expresar esto hay que valorar ya no la legalidad de la decisión, negativa, sino la ejecución. En este sentido, es notorio el desvío que la guerra tuvo de la razón por la que se autorizaba. Tantas operaciones de las fuerza militares occidentales nos dan indicios de que se han extralimitado abismalmente del propósito de la autorización. No se ha hecho una defensa de los derechos humanos de los civiles; se ha dado un apoyo definitivo a un bando en una guerra civil; se ha derrocado un gobierno.

En la resolución 2625 (XXV) de la Asamblea de la ONU se afirma que “todo estado tiene el deber de abstenerse de organizar o fomentar la organización de fuerzas irregulares o de bandas armadas, incluídos los mercenarios, para hacer incursiones en el territorio de otro estado”. Encaja bastante con lo ocurrido. La potencias occidentales han fomentado fuerzas irregulares o bandas armadas y las han apoyado en una guerra contra el gobierno libio; mientras eso hacía no tenían cobertura de la resolución que no tenía amparo en la Carta.
Me salgo un poco del Derecho Internacional para opinar más suelto. Hay artículos muy buenos que explican que no había tales matanzas de civiles, que narran el desarrollo mortífero de la guerra, que describen el reparto de los recursos libios. es muy recomendable la colección de Pepe Escobar. En resumen explica como la alianza de potencias occidentales (OTAN), las naciones árabes amigas de las potencias apoyan a un foco de rebeldía contra el régimen de Gadaffí. Este grupo se va nutriendo de muchos componentes, a veces contradictorios entre sí: como las potencias occidentales y elementos de Al-Qaeda. Detrás de esta confluencia hay un interés mezquino por el petróleo, el gas, las reservas financieras, el agua, la influencia política y militar, … En esos aspectos no puedo aportar nada a lo que ellos han escrito. Por eso he ido a cuestiones en las que mi conocimiento puede contribuir en identificar la ilegalidad e injusticia de esta guerra.

Ha sido una guerra imperialista de las potencias occidentales para imponer su influencia política en una región, para orientar hacia empresas petroleras propias la explotación de yacimientos, para tener contentos a los fabricantes de armas, para asentar bases militares, … Quizá dentro de dos décadas haya que hacer una nueva guerra en Libia porque los gobiernos-títere de occidente con el paso del tiempo suelen morder la mano que les ha dado de comer. “Las guerras son monstruos grandes y pisan fuerte toda la pobre inocencia de la gente”: han muerto miles de personas, han acabado con las infraestructuras sociales del país con el índice de desarrollo humano más alto de todo África

jueves, 24 de octubre de 2013

La masacre de Deir Yassin..la infamia olvidada

El drama que voy a relatar ocurrió el 9 de abril de 1948 en el poblado de Deir Yassin en Palestina.
Las fuerzas sionistas judías en territorio palestino se preparaban para tomar por la fuerza el control de Tierra Santa, la intención de los militantes armados sionistas era impedir que los árabes palestinos declarasen a Palestina un Estado independiente propio, para así crear por la fuerza su deseado Estado de Israel como patria para los millones de judíos de la Diáspora. El sionismo, el movimiento político internacional que perseguía la creación de un Estado de Israel en Palestina como patria y refugio para los judíos de todo el mundo.
 Los protagonistas en los sucesos de Deir Yassin fueron por un lado los habitantes palestinos del poblado atacado, civiles inocentes que incluían hombres y mujeres, niños y ancianos. Por el otro estaban tres grupos de atacantes, todos pertenecientes a grupos armados judíos, de los cuales los más protagónicos en el ataque a Deir Yassin fueron: la banda terrorista sionista Irgún, que se caracterizó por sus atentados terroristas con bomba contra autobuses, contra civiles congregados en paradas de autobús y contra áreas de mercado llenas de vendedores y compradores; y la banda terrorista sionista Stern, autodenominada Lehi siglas que en hebreo significaban Combatientes por la Libertad de Israel y especializada en cometer asesinatos con la intención, a base de dichos actos terroristas, de forzar la salida de los británicos de Palestina. Cabe recordar que Menachem Begin, futuro primer ministro israelí, Premio Nobel de la Paz y fundador del Partido Likud fue uno de los principales líderes de la banda terrorista Irgún, mientras que Yitzhak Shamir, otro futuro primer ministro israelí, fue uno de los líderes principales de la banda terrorista Stern.
 

El tercer grupo atacante involucrado en los sucesos de Deir Yassin fue el Haganah, la milicia paramilitar de autodefensa judía en Palestina, que proporcionó la mayor parte de los fusiles, granadas y municiones usados por los terroristas del Irgún y de la banda Stern en su ataque contra Deir Yassin. Además, pelotones del Palmach, la fuerza de ataque del Haganah, proporcionaron cobertura de fuego a los terroristas del Irgún y la banda Stern durante su ataque a Deir Yassin, además de disparar contra los civiles palestinos que huían de la matanza hacia el sur en dirección a la población de Ayn Karim. El Haganah constituiría el núcleo fundacional de las fuerzas armadas israelíes tras establecerse el estado de Israel.

Según se ha relatado, antes de atacar a Deir Yassin, comandantes del Irgún y la banda Stern fueron a ver al comandante del Haganah en Jerusalén, David Shaltiel, en busca de su aprobación del ataque. Shaltiel se opuso inicialmente –se ha dicho– al ataque contra Deir Yassin porque la población palestina había firmado un acuerdo de no agresión con los judíos, pero ante la insistencia de los jefes terroristas, aprobó la operación. Al planearse ésta, se ha escrito que los comandantes terroristas del Irgún y la banda Stern habían acordado expulsar (cometiendo limpieza étnica) a la población palestina de Deir Yassin, localizada al oeste de Jerusalén y que contaba con unos 600 habitantes. Los miembros de la banda Stern habían inclusive sugerido que aquellos civiles palestinos que no huyesen de sus casas fuesen asesinados para aterrorizar a la restante población árabe de Palestina, con la probable intención de provocar una huida masiva de los palestinos de sus territorios, como llegó a ocurrir. La mayoría de los terroristas del Irgún y la banda Stern presentes en la planificación del ataque estaban a favor de que se asesinase a todos los habitantes varones de Deir Yassin.


Como en 1948, las bombas siguen destruyendo casas palestinas: Gaza en 2012
Según un libro relatando los sucesos, el ataque contra Deir Yassin empezó a las 4:30 AM el 9 de abril de 1948, encabezado por unos 132 miembros de las bandas terroristas sionistas Irgún y Stern. Los terroristas atacaron desde tres direcciones, con los miembros del Irgún viniendo por el sur desde el pueblo de Beit Hakenem. Los terroristas de la banda Stern se aproximaron desde el norte mientras que un carro blindado con altoparlantes de los terroristas se acercaba desde el este por la única carretera que iba a Deir Yassin. El plan había sido que al acercase el vehículo blindado a Deir Yassin, se le ordenase a la población a través de los altavoces a que abandonasen su poblado, pero el vehículo cayó en una zanja desde cuya localización por su gran distancia los habitantes palestinos no podían escuchar lo que los terroristas les demandaban. Sin más paciencia, los terroristas dispararon una ráfaga de ametralladora hacia las casas, siendo ésta la señal para tomar por asalto a la población. El grito de alarma “¡Yahud!” (“¡judíos!” en árabe) se propagó por todas las casas de Deir Yassin, pudiendo muchos de los pobladores escapar hacia el oeste, salidos apresuradamente de la cama, corriendo descalzos y envueltos en mantas. Por ejemplo, toda la familia de Mohamed Zeidan logró escapar, siendo éste un rico comerciante que le alquilaba numerosas casas a la población judía de Jerusalén.

Una de las primeras víctimas mortales fue Hayat Halabes, joven maestra palestina de una escuela de niñas en Deir Yassin que residía en Jerusalén pero que se quedó la tarde anterior en el poblado porque el autobús –el número 38- que debió llevarla de vuelta a Jerusalén había sido emboscado por terroristas sionistas. Cuando empezaron a sonar los tiros de los atacantes, la joven Hayat Halabes se vistió apresuradamente, corriendo hacia su escuela de niñas en busca de un botiquín de primeros cuidados médicos y tras tomarlo, se puso una banda en el brazo con la cruz roja y salió corriendo hacia el lugar de donde venían los disparos, pero cayó muerta de bala de manera inmediata a tan solo unos metros de su escuela.

La resistencia de los hombres palestinos de la población fue tenaz, defendiendo sus hogares de manera enconada con las armas que normalmente tenían para la protección de sus familias y propiedad. Tras casi dos horas de tiroteo, los terroristas lograron pasar la primera línea de casas de Deir Yassin, encontrándose los distintos grupos de atacantes en el centro del poblado, donde se abrazaron efusivamente. Hasta el momento los terroristas habían tenido cuatro muertos en el ataque con dos de sus jefes de mayor rango heridos. Tras reunirse en el centro de Deir Yassin el comandante del grupo terrorista Irgún, llamado Giora, dio la orden a los miembros de su grupo que prosiguieran su avance pero en eso cayó herido, lo que enloqueció colectivamente a los terroristas, quienes se lanzaron a atacar con una saña y crueldad que iba en aumento a los habitantes palestinos, cuya resistencia ya iba en cambio decreciendo.


El actual primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, líder del Partido Likud que fue fundado por Menachem Begin, uno de los principales líderes de la banda terrorista Irgún

 
Los terroristas de las bandas Irgún y Stern sacaron a la calle a 35 personas, dos de las cuales eran una pareja de recién casados, llamándose la joven esposa Alia Darwish, los 35 fueron puestos contra una pared y ametrallados con disparos a quemarropa, los jóvenes esposos murieron asesinados cogidos de la mano en un último adiós. Fahimi Zeidan, un niño de 12 años que sobrevivió a esta matanza relató lo sucedido: “Los judíos ordenaron a toda mi familia situarse frente al muro, y comenzaron a disparar sobre nosotros. Yo fui herido en el costado; pero casi todos nosotros, los niños, nos salvamos porque pudimos refugiarnos detrás de nuestros padres. Las balas arañaron la cabeza de mi hermana Kadri, de cuatro años, la mejilla de mi hermana Sameh, de ocho, y el pecho de mi hermano Mohamed, de siete años. Todos los demás que estaban con nosotros contra el muro resultaron muertos: mi padre y mi madre, mi abuelo y mi abuela, mis tíos, mis tías y varios de sus hijos”. Los nombres de los miembros asesinados de esta familia fueron los siguientes: “Mahmud Zeidan, Abdi Hassan, Mustafá Zeidan, Hudeh Mustafá, Jadra Zeidan, Tamman Alí, Musleh Alí Musleh, Yusreh Mussa, Mustafá Alí, Shafiq Alí, Miyasseh Muslé, Mohamed Musleh y Azizi Musleh”. 

La joven mujer de treinta años Haleem Eid, miembro de una de las familias de renombre de Deir Yassin, fue testigo de otro acto de barbarie y salvajismo por parte de los terroristas al presenciar “a un hombre disparar en el cuello de mi cuñada Salhiyed, que estaba a punto de dar a luz, y abrirle el vientre con un cuchillo de carnicero”. Otra mujer también testigo del crimen, Aiesch Radwaer, trató de sacar al bebé del vientre abierto de la madre, que ya estaba muerta, para salvarlo pero también a ella la mataron.

La adolescente Naaneh Jalil, de dieciséis años y residente de otra casa fue testigo de los crímenes de otro terrorista cuando presenció “a un hombre coger una especie de cuchilla y abrir, de la cabeza a los pies, a nuestro vecino Jamili Hish, y luego dar muerte de la misma forma, en las escaleras de nuestra casa, a mi primo Fathi”. Estos actos de salvajismo sanguinario se cometían casa tras casa, y de acuerdo a los testimonios de los sobrevivientes de la masacre, los actos criminales llevados a cabo por las mujeres terroristas de las bandas Irgún y Stern que participaron en el ataque a Deir Yassin estaban a la par de los crímenes cometidos por los hombres. Casa tras casa los terroristas de las bandas Irgún y Stern cometían asesinatos, violaciones de mujeres y saqueos de la propiedad privada, mezclándose los gritos de las víctimas con los disparos de ametralladora y las explosiones de granadas de mano de los terroristas.
Era la mañana del 9 de abril de 1948. El poblado árabe palestino de Deir Yassin, de unas 600 almas, civiles todos, localizado al oeste de Jerusalén, estaba bajo ataque, invadido por una fuerza inicialmente compuesta por 132 miembros de las bandas terroristas sionistas Irgún y Stern, esta última autodenominada Lehi. Los terroristas sometieron a los habitantes de la población que no habían huido a crímenes horrendos y a todo tipo de vejaciones en una orgía de sangre, saqueos, violaciones y explosiones que destruían las casas de lo que unas horas antes en la madrugada había sido hasta entonces un pueblo tranquilo.
Una superviviente de la masacre de Deir Yassin, Safiyeh Attiyeh de cuarenta años de edad, fue violada por uno de los terroristas, que abrió su pantalón y se lanzó sobre la mujer palestina. La víctima describió lo que pasó: "Yo grité . . ., pero a mi alrededor otras mujeres eran también violadas. Luego nos arrancaron las vestiduras y se divirtieron con nuestros pechos haciendo gestos obscenos. Algunos estaban tan obsesionados por apoderarse de nuestros pendientes, que arrancaban las orejas para ir más rápidos".

Otra mujer testigo, Nazra Assad de 36 años, presenció "a un hombre arrebatarle su pequeñín a su vecina, Salhyed Eissa, arrojarlo al suelo y pisotearlo". La testigo vio al terrorista lanzarse sobre la madre palestina y violarla, sucediendo todo a la vez que los otros terroristas presentes miraban sin intervenir. Cuando terminó de violar a su víctima tras quedar satisfecho, el terrorista la asesinó. Tras esto el asesino echó un colchón encima de los cuerpos sin vida de la madre y su hijo.


La gran mayoría de los testimonios de testigos presenciales de los crímenes cometidos por los terroristas de las bandas Irgún y Stern fueron obtenidos tras interrogatorios llevados a cabo por la Policía británica tras la masacre del 9 de abril de 1948. El director adjunto del Departamento de Investigación Criminal (Criminal Investigation Department) de la Policía británica, Sir R.C. Catling, envió el 15 de abril de 1948 al general Sir Alan Gordon Cunningham, el Alto Comisario de Gran Bretaña en Palestina, un "informe 'secreto y urgente', con el número 179/110/17/65". En este se hallaban los testimonios oficiales obtenidos tras los interrogatorios de los testigos y el informe de uno de los oficiales de policía ingleses que condujo los interrogatorios de los residentes de Deir Yassin que habían sobrevivido a la masacre.

Este último informe del oficial de policía británico decía: "La mayoría de las numerosas mujeres que he interrogado en vista de reunir informaciones sobre las atrocidades cometidas en Deir Yassin, se han mostrado muy reticentes a relatar su experiencia, en especial en lo que se refiere a la violencia sexual. Sin embargo, no hay duda alguna de que se han cometido numerosas atrocidades sexuales por los atacantes. Varias jóvenes escolares fueron violadas y luego asesinadas, así como ancianas. Todos hablan de una niña que fue, literalmente, partida en dos. Numerosos recién nacidos fueron descuartizados con cuchillos de carnicero… La mayoría de estas personas se halla en tal estado de 'shock', que son incapaces de comprender qué es lo que realmente sucedió".

A media mañana llegó al poblado palestino el líder de la banda terrorista Irgún en Jerusalén, de nombre Mordechai Raanan, que ordenó a sus hombres destruir las casas donde todavía los habitantes de Deir Yassin ofrecían resistencia. La banda terrorista Irgún se caracterizaba por atacar puestos de control de la Policía británica con explosivos, y de la misma forma los terroristas del Irgún procedieron a ejecutar las órdenes de Raanan dinamitando las casas de Deir Yassin que todavía quedaban en pie y desde donde los habitantes palestinos que se defendían aún les disparaban. El punto desde donde procedía la mayor resistencia contra los terroristas al parecer era la casa del mujtar de Deir Yassin (en árabe el mujtar era la cabeza del poblado, el anciano de mayor autoridad de la población). El jefe terrorista Raanan del Irgún relató lo que pasó después de que sus hombres hicieran volar con explosivos la casa del mujtar de Deir Yassin: "Al cabo de algunos minutos, la casa no era más que un montón de escombros sobre cuerpos destrozados".




La única estructura en el complejo de la casa del mujtar que no pudo ser demolida con explosivos por los terroristas fue el horno de cocer, construido con paredes gruesas y dotado de una puerta de hierro. Dentro del horno se habían refugiado durante el ataque la esposa del albañil Ahmed Eid y varias mujeres que eran sus vecinas. Llenas de terror las mujeres oyeron una voz que les decía que salieran de su refugio –"No hay riesgo", escucharon ellas– pero rehusaron a salir. La hija del mujtar, Shafikah Sammur, se dio cuenta por el acento de que les hablaba alguien que no era árabe.

Los terroristas de la banda Irgún volaron con explosivos más de 15 casas de Deir Yassin. Aterrorizados, los habitantes que no habían huido de su poblado se refugiaban en aquellas casas que no habían sido todavía demolidas con explosivos por los terroristas. Los terroristas sistemáticamente atacaban dichas casas lanzando dentro granadas de mano y rociando sus interiores con tiros de ametralladora, cometiendo atrocidades como habían hecho en casas anteriores. El joven de 18 años Mohamed Jaber relató cómo, estando escondido debajo de una cama, presenció alrededor del mediodía "a los judíos irrumpir en la casa, expulsar a todo el mundo y disparar a continuación sobre el grupo".

En otra casa donde se habían refugiado cerca de una docena de mujeres palestinas, uno de los terroristas judíos que formaba parte de un grupo que entró a la vivienda les gritó en árabe: "¿Cómo desean ustedes morir?". Una mujer de 25 años le imploró que tuviese misericordia y que no las matara tras tirarse al suelo y besarle los pies al terrorista.

Ya había pasado el mediodía y las mujeres refugiadas dentro del horno de la casa del mujtar se resistían a salir. Cuando los terroristas amenazaron con hacer volar con explosivos el horno, las mujeres decidieron abandonar su refugio, siendo la hija del mujtar la primera en hacerlo. Cuando salió y vio las ruinas de su casa, la casa del mujtar, encontró los cuerpos sin vida tanto de su madre como de sus dos hermanos. El ataque de las bandas terroristas Irgún y Stern contra el poblado palestino había terminado. Deir Yassin había dejado de existir.

El jefe de la misión del Comité Internacional de la Cruz Roja en Palestina, que visitó las ruinas de Deir Yassin dos días después de la masacre, estimó que unos 350 hombres, mujeres y niños fueron asesinados en el poblado palestino, según el libro de David Hirst 'The Gun and the Olive Branch' ('El arma y la rama de olivo'). Hirst da la cifra de 254 habitantes de Deir Yassin "despachados" por los terroristas, similar a la de 240 asesinados en la población que el cuartel general de las fuerzas árabes en la ciudad de Ramala dio por radio tras la masacre. Según uno de los terroristas de la banda Irgún, tanto su grupo como los de la banda terrorista Stern asesinaron a 80 habitantes del poblado después de que el ataque y la resistencia palestina habían acabado. Se ha escrito que los cuerpos de 25 habitantes de Deir Yassin asesinados por los terroristas sionistas fueron tirados en la cantera del pueblo.

Un miembro de la inteligencia del Palmach, la fuerza de ataque de la Haganá la milicia paramilitar de autodefensa judía en Palestina y futuro núcleo de las fuerzas armadas israelíes, de nombre Meir Pa’il relató la masacre de Deir Yassin de la manera siguiente en un informe reproducido en el libro de Benny Morris 'The Birth of the Palestinian Refugee Problem Revisited' ('El nacimiento del problema de los refugiados palestinos revisado'):

"Los disidentes [Nota: así eran llamados los miembros de las bandas terroristas del Irgún y Stern por el miembro de la Haganá, debido a que el Irgún se creó como un grupo escindido de la Haganá mientras que la banda Stern fue a su vez un grupo escindido del Irgún] iban por el poblado robando y hurtando todo: Pollos, equipos de radio, azúcar, dinero, oro y más… Cada disidente caminaba por el poblado ensuciado de sangre y orgulloso del número de personas que había matado. Su falta de educación e inteligencia al compararse con nuestros soldados [los milicianos de la Haganá] era aparente… En una de las casas en el centro del poblado fueron congregados unas 200 mujeres y niños pequeños. Las mujeres estaban sentadas en silencio y no dijeron una palabra. Cuando yo llegué, el 'comandante' [de los terroristas] explicó que ellos tenían la intención de matarlas a todas ellas. . . En la tarde escuché que las mujeres y niños habían sido transportados y liberados en Musrara".

Documental sobre la masacre de Deir Yassin:



Pero el paradero de los civiles palestinos hechos prisioneros por los terroristas del Irgún y la banda Stern fue incierto. Los terroristas montaron en camiones a los sobrevivientes de la masacre de Deir Yassin que incluían a mujeres y niños y los pasearon triunfales por las calles de Jerusalén Occidental, donde los residentes judíos les insultaron, escupieron y lanzaron piedras. Un miembro de la Haganá observó "tres camiones conducidos lentamente de arriba abajo de la Avenida Rey Jorge V llevando hombres, mujeres y niños con las manos encima de sus cabezas, vigilados por judíos armados con metralletas Sten y rifles". Al parecer estos prisioneros fueron masacrados después de ser paseados en parada. Por ejemplo, Meir Pa’il de la inteligencia de la Haganá informó el día después de la masacre de haber visto a cinco hombres palestinos que habían desfilado por las calles de Jerusalén Occidental y ver después sus cuerpos sin vida tirados en una cantera de un vecindario de la ciudad.

La masacre de Deir Yassin llevó al éxodo masivo del pueblo palestino en 1948, que huyó de sus tierras que actualmente ocupa el estado de Israel aterrorizado por que le pasara lo mismo que lo que le pasó a los habitantes de Deir Yassin. El estado de Israel nació de la tierra ensangrentada de Deir Yassin y del terror que su matanza y destrucción causó, y una paz justa entre los estados de Israel y Palestina tiene que enmendar la limpieza étnica que ocurrió tras la masacre. Una paz sólida entre israelíes y palestinos y una solución política que podría ser de dos estados distintos pero unidos, quizás siguiendo el modelo de Austria-Hungría, solo serán duraderas si se permite el derecho de retorno de los palestinos expulsados en 1948. Que los Hijos de Abraham, judíos y palestinos, hermanados de sangre por la genética moderna, vivan un día en paz y armonía en la Tierra Santa como Dios manda.

miércoles, 23 de octubre de 2013

No habrá justicia para las víctimas de Katyn


Lo que se encuentran los alemanes, son los cadáveres de miles de oficiales polacos masacrados por los comunistas en 1940 se extienden en la distancia después de su descubrimiento tres años más tarde en el bosque de Katyn, la Cruz Roja, el Vaticano y otros observadores neutrales, fueron llamados a ver por sí mismos la visión espantosa que Estados Unidos e Inglaterra estaban tratando de negar, a fin de no ofender a su aliado en tiempos de guerra.  Nadie ha sido condenado en relación con la matanza, con los fiscales argumentando que los responsables ya están muertos, los jueces de infame tribunal de Estrasburgo dictaminaron que Rusia no cumplió con una obligación de derechos humanos de aportar pruebas, pero también dijo que el tribunal no tenía autoridad para pronunciarse sobre la solicitud.

Los asesinatos se llevaron a cabo por el NKVD en abril y mayo de 1940 en el bosque de Katyn, cerca de la ciudad de Smolensk, y también cerca de la aldea de Miednoje, y el pueblo de Pyatykhatky, en la entonces República Soviética de Ucrania.

Las víctimas eran miembros de la élite polaca, detenido después de que la Unión Soviética invadió y anexó el este de Polonia en 1939, les dispararon en la cabeza por
 recomendación del NKVD Lavrenti Beria.

En una carta a Stalin de fecha 5 de marzo de 1940, Beria dijo que los prisioneros de guerra polacos deben ser ejecutados, y se refiere a ellos como firmes, enemigos incorregibles del poder soviético.
 
Stalin da permiso.
Cada uno de ellos está a la espera de la liberación, con el fin de unirse activamente a la lucha contra el poder soviético, dice.

La carta lleva la firma de Stalin en lápiz azul, con el comentario: "A favor".

En abril de 2010, el presidente polaco, Lech Kaczynski, y otras más de 90 funcionarios del gobierno murieron cuando su avión se estrelló, ya que estaba tratando de aterrizar en el aeropuerto de Smolensk para asistir a un evento que marca la masacre de Katyn.
 El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dice que Rusia no ha explicado por qué guardó los archivos de clave secreta cuando se investigó el 1940 Katyn masacre de más de 20.000 prisioneros de guerra polacos.La Rusia soviética sólo admitió en 1990 que sus fuerzas, y no alemanes, había llevado a cabo la atrocidad en el bosque de Katyn, por la policía secreta soviética NKVD, se llevó a cabo antes de la firma del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

El tribunal dijo que no tenía competencia para pronunciarse sobre el manejo de Rusia de la investigación de Katyn, porque habia pasado demasiado tiempo desde la masacre y de la entrada en vigor de la Convención.

El examen del Tribunal se produjo después de que 15 familiares de las víctimas afirmaron que Rusia había dejado de llevar a cabo una investigación adecuada. Dijeron que Moscú les había impedido la búsqueda de la verdad sobre los asesinatos en el oeste de Rusia.

Los jueces de Estrasburgo desestimaron la pretensión de los demandantes de indemnización en el caso, conocido como Janowiec contra Rusia. Pero los jueces también dijeron que hay que suponer que los familiares de los demandantes habían sido asesinados en Katyn, ya que habían oído desde el año 1940 los hombres que desaparecieron.


Moscú inició una investigación penal por los asesinatos en 1990, pero se suspendió en 2004 por orden de la oficina del jefe de la fiscalía militar rusa. Archivos sobre esa decisión, permanecen clasificados, y los demandantes polacas no han tenido acceso a la misma o cualquier otra información acerca de la investigación.

El fallo de la corte el lunes - que es final - dijo que los estados parte de la Convención fueron "obligados a cumplir con las solicitudes de pruebas y descubrió que Rusia, al negarse a presentar una decisión de procedimiento clave que quedó clasificado, no había cumplido con esa obligación . " Agregaron que "los tribunales rusos no habían llevado a cabo un análisis sustantivo de las razones para mantener el estado clasificado."
Nadie alguna vez condenado por asesinatos

Nadie ha sido condenado en relación con la matanza, con los fiscales rusos argumentando que los responsables ya están muertos.

Sin embargo, en 2010 el parlamento de Rusia emitió un comunicado diciendo que se necesita más trabajo por hacer "la verificación de las listas de víctimas ... y descubrir las circunstancias de la tragedia."

El Parlamento también dijo que los asesinatos se habían llevado a cabo por orden del líder soviético Joseph Stalin.