sábado, 25 de abril de 2015

El infame codigo penal islamico



El Estado Islámico ha publicado su propio Código Penal, que castiga duramente acciones como la sodomía o la blasfemia con castigos que incluyen la ejecución, la crucifixión, el amarre, y la separación de extremidades.


El Estado Islámico ha publicado su Código Penal con el fin de que sirva como advertencia y recordatorio a todas aquellas personas que viven bajo su regla, de que cualquier comportamiento que no esté en concordancia con esta ley será cruelmente castigado.

Dicho informe ha sido publicado en la web islamista Jihadi Media Platform y traducido por el Instituto de Investigaciones de Medios de Oriente Medio (MEMRI, por sus siglas en inglés). Allí, los militantes de la organización terrorista Estado Islámico enfatizaron que poseen un gran "compromiso" para hacer cumplir la "doctrina vigente".

Este código, regido por la ley islámica Sharia, establece que la pena de muerte será impuesta a personas homosexuales o que practiquen la sodomía, así como sobre aquellas que blasfemen contra Alá, el profeta Mahoma o el Islam, incluso aunque el que acusa se arrepienta.

Asimismo, se contempla la lapidación hasta la muerte en caso de adulterio si el hombre o la mujer está casado o la aplicación de 100 latigazos y el exilio si es soltero.

El acto de espiar para los no creyentes, que incluye a todos aquellos que no estén adheridos a la interpretación extremista del Islam, también será castigado con la pena de muerte. En cuanto a actos como asesinar o robar, además de ser castigados con la pena de muerte, los cuerpos de los implicados serán crucificados.


EI
El grupo terrorista Estado Islámico (EI), tristemente conocido por ejecutar a todo el contraviene sus doctrinas, ha publicado una serie de fotografías en las que varios milicianos aparecen abrazando a dos homosexuales poco antes de ser lapidados en Siria, informa el diario británico The Independent.
Estado Islámico
En las imágenes, publicadas en las redes sociales y en las cuentas relacionadas con este grupo terrorista, se ve a milicianos del EI, supuestamente en la ciudad sureña siria de Raqqa, reconfortando a dos hombres de 24 y 29 años antes de ser ejecutados, informa el medio británico.

El EI nunca ha perdonado a nadie. Matan a la gente y dicen que Dios les perdonará más adelante. Abrazan a los dos hombres para hacer ver que no es culpa del grupo, ha denunciado Abu Mohammed Hussan, activista del grupo Raqqa Está Siendo Masacrada en Silencio (RBSS, por sus siglas en inglés).

Hussan explica que los terroristas utilizan el abrazo, que supuestamente allana el camino para que Dios perdone sus pecados, para excusarse y mostrar lo que podría denominarse como compasión inocua.



El pasado 10 de febrero, el EI lapidó a un hombre, supuestamente por comportamientos homosexuales en Manbech, en el norte de la provincia septentrional siria de Alepo. La persecución del colectivo homosexual se ha convertido en uno de los sellos distintivos de la brutalidad de este grupo extremista.





Las ejecuciones se han vuelto frecuentes en las áreas del norte de Siria, controladas por facciones radicales como el EI o el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en este país, como método para aterrorizar a la población e instrumento de propaganda frente a la comunidad internacional.

Según cifras de la ONU, más de 200.000 personas han muerto desde el inicio del conflicto en el territorio sirio en marzo de 2011.



martes, 7 de abril de 2015

Chiíes y suníes, lucha cainita

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La hostilidad entre los musulmanes suníes 80 por ciento de la población mahometana y los chiíes poco más del 10 por ciento, cristalizada en guerras periódicas desde la muerte misma de Mahomaen el año 632, obedece a prejuicios históricos y a diferencias políticas y doctrinales. El detonante, un pleito sucesorio que produjo el cisma entre las dos comunidades tras la batalla de Kerbala (Irak) en el 680, se ha convertido con el tiempo en un problema doctrinal, y en un cúmulo de agravios históricos producidos por la hegemonía política suní. Ambas corrientes se acusan mutuamente de apostasía.

En estos momentos, chiíes y suníes luchan de modo abierto en Irak, Siria y Yemen. Los dos grandes movimientos yihadistas Estado Islámico y Al Qaida son suníes, y tienen también entre sus objetivos terroristas a personalidades o santuarios chiíes. La rivalidad entre las dos comunidades es latente y se salda con atentados esporádicos enArabia Saudí, Pakistán y el Líbano.
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En términos ideológicos, el cisma producido por la disputa sucesoria ha evolucionado con el tiempo en formas distintas de concebir la práctica del islam:

1. Los suníes son iconoclastas radicales y rechazan cualquier representación de la divinidad o mediación entre el hombre y Alá. Los chiíes, en cambio, creen en el poder de intercesión de sus santos y les rinden veneración en santuarios.

2. En el pensamiento chií, el líder religioso también ostenta el rango de caudillo político; el imán Jomeini constituye su tipo ideal, a la espera de que regrese a la tierra su duodécimo líder, desaparecido según ellos de modo milagroso. Los suníes, en cambio, han respetado casi desde los orígenes cierta separación entre el poder espiritual y el temporal.
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3. Los chiíes creen en la necesidad del clero los mulás y los ayatolás que son guías de la comunidad. Los suníes rechazan el clero como principio de autoridad religiosa: solo creen en la relación directa del fiel con Alá y en la interpretación personal del Corán. Salvando las distancias, los chiíes se aproximan en este punto de su doctrina a los católicos, y los suníes a los protestantes.

Las guerras entre suníes y chiíes han sido en ocasiones devastadoras. Durante la era colonial y la Guerra Fría, la disputa permaneció en estado de hibernación. Dos grandes acontecimientos despertaron la fiera: el triunfo del ayatolá Jomeini en Irán único país de abrumadora mayoría chií y la invasión norteamericana de Irak.
Cierto espíritu de revancha
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La victoria islamista chií en Teherán en 1979 hizo sonar entonces las alarmas en las monarquías suníes del Golfo Pérsico. Hoy, el prestigio ideológico y militar iraní extiende su influencia en Irak donde instruye y dirige a las milicias del Gobierno de Bagdad para reconquistar el norte, Yemen, Siria en apoyo del régimen de Assad, perteneciente a la minoría chií y el Líbano. Además, el pulso que libra Irán con Occidente para dotarse del arma atómica ha disparado las alertas, y no solo en Israel. Arabia Saudí posee los lugares sagrados de La Meca y Medina, pero su archirrival, Irán, puede convertirse en el primer país musulmán de la región en convertirse en potencia nuclear.

La geoestrategia se alimenta de afán revanchista, bajo el paraguas de nuevas doctrinas políticas fundamentalistas que aprovechan el vacío dejado por los experimentos anteriores. El modelo nasseriano de socialismo laico fracasó, y su lugar ha sido ocupado por el islamismo: uno de corte chií-iraní, y otro de corte suní-saudí, también denominado «wahabismo», inspirador de los movimientos yihadíes de moda.